Actualmente las peticiones de asilo de venezolanos superan a las de los sirios - AFP

De Venezuela a España: historias de un exilio desesperado

ABC recopila el testimonio de cuatro venezolanos que, tras huir del régimen de Maduro, viven en España y denuncian la crítica situación de su país, que está al borde del colapso

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En 2012, un año antes de la llegada de Maduro al poder, sólo 28 venezolanos solicitaron asilo. Estas peticiones se han multiplicado por 141 durante con el «madurismo». Estos son algunos de los testimonios que algunos de esos exiliados casi por obligación han transmitido a ABC.

«Somos la piedra en el zapato de los 'podemitas'»

Juan Carlos Méndez Guédez es un escritor venezolano residente en Madrid, entre sus obras se encuentran «Los Maletines» (Ed. Siruela), donde esboza la corrupción que atenaza al país caribeño con unos personajes en busca del gran golpe que permita abandonarlo.

En octubre publicará otro libro -«La ola detenida» (Ed. Harper Collins)- donde relata las peripecias de una detective venezolana que vive en Madrid pero que se desplaza a su país natal para investigar la desaparición de una joven española, hija de un político conservador español, durante las protestas políticas del país.

Méndez Guédez ha visitado recientemente su país y define de «estilo estalinista a cámara lenta» al madurismo. «Hay una situación desesperada en lo alimenticio y en lo sanitario». Tras 20 años en nuestro país, advierte cómo ha experimentado algo nuevo para él: «el rechazo de una izquierda «podemita» a la que no le gusta que los venezolanos le recordemos que somos su piedra en el zapato».

«Algunas medicinas son un verdadero lujo allí»

Vanessa Pineda, ama de casa, lidera desde Madrid una campaña para enviar medicamentos a su país de origen: «Una Medicina para Venezuela» se llama la iniciativa que se hizo popular tras ser respaldada por caras conocidas como Bertín Osborne o Carlos Baute.

Desde las redes sociales (@saludvzlamadrid, en Twitter) o a través de los actos que organiza en espacios cedidos en conciertos, la Asociación Española Venezolana por la Democracia ha conseguido enviar 10 toneladas de medicinas a Venezuela. Todo ello a través de cauces secretos y coordinados en el país latinoamericano por la asociación local Codevida. « Algunas medicinas son un verdadero lujo en estos momentos en Venezuela».

Ex trabajadora del Ministerio de Defensa de Venezuela, relata cómo el chavismo se apuntaló cuando se crearon los denominados «colectivos armados», al margen de las Fuerzas Armadas. «Crearon una reserva militar en la calle, paralela a la oficial, por si esta algún día les falla», explica esta ama de casa que hace un llamamiento para obtener estas medicinas: prograf, myfortic, cellcept, ciclosporina o certican. Advierte que dinero no recoge.

«Sufrimos un abandono de la comunidad internacional»

Editor de la Revista Venezolana, Carlos Rangel es también promotor de espectáculos de artistas venezolanos en España, especialmente conjuntos musicales o monologuistas. Uno de éstos últimos, de gran éxito también en la comunidad venezolana de EE.UU., es George Harris quien abarrotó el Teatro La Latina el pasado 30 de mayo con un «show» llamado «Quién se quiere ir». Durante dos horas el monologuista hizo vibrar al público con recuerdos de una Venezuela que dejó de existir.

«Cuando llegué sólo tenía 90 dólares en el bolsillo, y no tenía permiso de residencia. Ahora tengo la nacionalidad española, algo de lo que estoy profundamente agradecido», relata. En 2014 hizo una «escala» vital de tres meses en Miami, sobre todo ante las dificultades económicas por las que atravesaba España, pero llegó a la conclusión que Madrid era el lugar donde podía prosperar.

Precisamente subraya que hay un nuevo fenómeno migratorio procedente de EE.UU., de aquellos venezolanos que han probado fortuna en Florida, principalmente, pero que con las políticas de Donald Trump pueden verse empujados a coger las maletas otra vez con rumbo a España. « Compatriotas en EE.UU. se plantean venir».

Aprovecha para denunciar «el abandono que sufre Venezuela por parte de la comunidad internacional que izó la bandera de la no injerencia: podría hacer mucho más». Para el próximo 8 de julio ya prepara su próximo espectáculo: el concierto del grupo Caramelos de cianuro en la sala But de Madrid.

«Sería necesario un estatus especial para el venezolano»

A Wilmer Baute le marcaron dos hechos que le empujaron a hacer las maletas y emprender el viaje de Caracas a Madrid: el cambio de uniforme en el instituto militar en el que cursaba estudios y la introducción de mensajes políticos en la posterior Universidad militar en la que cursaba ingeniería. «Ahí tuve claro que el desmantelamiento de la democracia en Venezuela era un hecho y que el modelo cubano era el camino a seguir».

De 27 años y nieto de canario emigrante a Venezuela tras la Guerra Civil, este ingeniero de Telecomunicaciones se define como «activista por la democracia y por la libertad». Presente en las manifestaciones que se organizan en Madrid, explica que «Maduro ha traído a Venezuela una crisis humanitaria sin precedentes en nuestra historia moderna».

Poder comer tres veces al día o no tener que estar buscando en una economía paralela productos básicos a un precio desorbitado tras una inflación de hasta el 700% es otra de las razones que, según comenta, está empujando a la nueva ola migratoria de venezolanos hacia un país como España. «Ahora es una inmigración por la supervivencia. También por la situación de violencia política que vivimos allá».

La petición de asilo en España se ha convertido en una vía de entrada en nuestro país, «pero que no se hagan ilusiones los compatriotas que optan por ese camino: el número de solicitudes finalmente concedidas es mínimo». No obstante, reconoce que los dos años que transcurren hasta su resolución son «un regalo de supervivencia» para sus demandantes. Por ello, como venezolano y español, pide al Gobierno de Mariano Rajoy algún tipo de estatus especial para aquellos venezolanos que huyen de la represión política y socio- económica del madurismo.