Trump convierte la inmigración en asunto central de la campaña electoral

Signo de la inquietud republicana es que Trump se ha lanzado a una serie de mítines en ocho Estados en la recta final de la votación

David Alandete
WashingtonActualizado:

Los norteamericanos ya están votando para las cruciales elecciones parciales del próximo martes, en cantidades que superan con creces las de hace cuatro años, algo que revela una gran movilización del electorado en lo que se considera un referendo sobre la gestión de Donald Trump. Las encuestas más recientes pronostican una mayoría demócrata, pero no lo suficientemente grande como para controlar las dos cámaras del Capitolio, y revelan que el presidente de EE.UU. ha conseguido colocar la inmigración ilegal en el centro de una campaña en la que se estrenó ayer una oponente a su medida: la estrella de la televisión Oprah Winfrey.

Signo de la inquietud republicana es que Trump se ha lanzado a una serie de mítines en ocho Estados en la recta final de la votación. De forma poco ortodoxa, en esos actos de campaña el presidente mezcla promesas electorales, como bajadas de impuestos, con órdenes presidenciales, como la movilización del ejército en la frontera con México por el avance de caravanas de emigrantes de Centroamérica. Ayer, un cuarto convoy procedente de El Salvador se sumó a los otros tres, cuyos integrantes superan los 7.000.

No está claro que Trump pueda cumplir todas sus promesas, sobre todo porque para ello necesita una mayoría republicana en el Capitolio. Una encuesta publicada ayer por ‹The Washington Post›, realizada en varios Estados clave, prevé un 50% de apoyo a los demócratas y un 46% a los republicanos, con el resto del voto indeciso o independiente. Un resultado semejante permitiría a los demócratas controlar la Cámara de Representantes, que se renueva íntegra. Con toda probabilidad, los republicanos mantendrán la mayoría en el Senado, que sólo cambia un tercio de escaños. La división del Capitolio haría más difícil a Trump aprobar sus medidas más polémicas.

Los demócratas están aprovechando las elecciones, en las que los votantes también elegirán a los gobernadores de 36 de los 50 Estados, para poner a prueba a posibles candidatos a las presidenciales de 2020. Políticos de sobra conocidos como el exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg -que antes era republicano-, o el exvicepresidente Joe Biden han participado en mítines en todo el país. Y estrellas emergentes como Beto O’Rourke confían en ganar prominencia logrando escaños en el Senado por Estados hasta ahora sólidamente republicanos, como Tejas.

Ayer se estrenó en campaña la gran estrella de la televisión Oprah Winfrey, que ofreció su apoyo a la candidata Stacey Abrams, quien compite por ser la primera gobernadora mujer y negra del Estado de Georgia. Mucho se ha hablado de la posibilidad de que Winfrey dé el paso y se presente a las primarias demócratas, algo que ella negó ayer. «No estoy tanteando el terreno», dijo ante una audiencia en aforo máximo que le pidió insistentemente que reconsiderara esa decisión.