EFE

Trump abre la puerta a una tercera cumbre con Kim Jong-un

En todo este tiempo, las intenciones del mandatario norcoreano de avanzar en la desnuclearización de su país no se han materializado

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

Donald Trump recibió este jueves en la Casa Blanca al presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, con todas las miradas puestas en el vecino del Norte de su invitado. El próximo junio se cumplirá un año de la primera cumbre entre Trump y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, después de años de escalada de tensiones entre ambos países por la intensificación del programa nuclear norcoreano y la encendida retórico entre ambos mandatarios.

En todo este tiempo, las intenciones de Kim de avanzar en la desnuclearización de su país no se han materializado -a pesar de que las pruebas balísticas se han congelado- y las negociaciones llegaron a un punto bajo en febrero en Vietnam, en la segunda cumbre entre ambos líderes.

Trump se fue dando un portazo de aquel encuentro, ante la negativa de Corea del Norte a dar pasos significativos en la desnuclearización.

Ahora, con las negociaciones en peligro, Moon trató de evitar su colapso en este encuentro con Trump en Washington. El presidente surcoreano es el gran valedor de las conversaciones entre EE.UU. y Corea del Sur y del deshielo de las relaciones entre las dos Coreas.

Moon, en su primer encuentro con el presidente de EE.UU. tras la fallida cumbre de Vietnam, trató de resaltar la reducción de la «tensión militar» desde que arrancó el proceso y que, a pesar de los contratiempos, hay que «mantener la inercia del diálogo» y celebrar una tercera cumbre entre Trump y Kim.

El presidente de EE.UU. recibió muchas críticas por prestarse a acudir a la segunda cumbre sin que su Administración hubiera comprobado que Corea del Norte hubiera implementado acciones significativas para la desnuclearización.

En la visita de Moon, sin embargo, Trump dejó la puerta abierta a una tercera cumbre con Kim, aunque sin especificar plazos ni hojas de ruta. «Podría haber una tercera cumbre», dijo junto a Moon en el Despacho Oval de la Casa Blanca, pero advirtió que habrá que ir «paso a paso».

Tampoco descartó un nuevo encuentro entre Moon y Kim para avanzar en las conversaciones, en la que sería la cuarta cumbre intercoreana en un año. «El presidente Moon hará lo que sea necesario. Él ha hecho un trabajo excelente y es un gran aliado».

Las negociaciones con Pyongyang están estancadas porque Kim exige que EE.UU. y otros países rebajen las sanciones económicas que ahogan a Corea del Norte para dar pasos en la desnuclearización y Washington solo está dispuesto a hacerlo si comprueba que las intenciones de Corea del Norte son reales y realiza acciones al respecto.

«Las sanciones siguen en pie», dijo ayer Trump antes de advertir que podría ser mucho más duras pero que no las impone «por mi relación con Kim Jong-un». Sí admitió, sin embargo, que discutiría con Moon cuestiones humanitarias que tienen que ver con Corea del Norte, como «algunas cosas para ayudar con alimentos».