Tres de los cooperantes de Oxfam acusados de acoso sexual en Haití amenazaron físicamente a testigos

La ONG ha hecho público este informe tras la presión pública a la que se ha visto sometida estos días y a las acusaciones de querer tapar este escándalo

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

Oxfam dio a conocer este lunes parte del documento interno que realizó en el año 2011 tras las acusaciones de acoso sexual de varios de sus cooperantes en Haití. Este revela que tres de los cooperantes acusados de mala conducta amenazaron físicamente a testigos para que no contasen lo que vieron.

La ONG ha hecho público este informe tras la presión pública a la que se ha visto sometida estos días y a las acusaciones de querer tapar este escándalo. Pretende ser «lo más transparente posible» sobre las decisiones que en ese momento se tomaron. En el documento de 11 páginas, con varias partes clasificadas para ocultar la identidad de ciertas personas entre ellas de los acusados, se asegura que «se debe hacer más» para evitar que el «personal problemático» trabaje para otras organizaciones benéficas.

A pesar de esta advertencia, varios de los hombres vinculados a estos presuntos abusos obtuvieron funciones en otras ONG sin ningún problema.

El documento completo está previsto que este lunes mismo sea entregado al Gobierno de Haití, que ya pidió la semana pasada los nombres de los cooperantes que trabajaron allí. Aparte de esto, la organización ofrecerá una disculpa al país caribeño por lo ocurrido en el año 2011.

Después de lo ocurrido, según el informe, siete empleados de Oxfam abandonaron la organización. Uno de ellos fue despedido y tres renunciaron a su puesto por contratar prostitutas y llevarlas a las instalaciones alquiladas por la ONG. Otros dos fueron destituidos por acoso e intimidación, incluso uno también descargó pornografía en su ordenador, y una persona más fue cesada por no proteger al personal.

En el documento queda claro que el que era director de operaciones en Haití, Roland Van Hauwermeiren, «admitió haber usado prostitutas» en su residencia de Oxfam cuando fue interrogado por el equipo de investigación. En ese momento, se le concedió una «salida gradual y digna» y, añade el informe, se le permitió renunciar al cooperar con el resto de la investigación. No está claro si es uno de los tres que amenazó físicamente a testigos.

Este comportamiento no le impidió terminar ocupando otro puesto destacado como jefe de misión en Bangladesh en la ONG Acción contra el Hambre. Esta organización se defiende asegurando que llevó a cabo una serie de controles sobre Hauwermeiren, pero que no recibió información de Oxfam sobre un comportamiento inapropiado o poco ético.

Para evitar este tipo de casos varios diputados británicos, entre ellos la conservadora Pauline Latham ya han pedido un registro mundial de trabajadores.

Este martes, un comité parlamentario interrogará a altos cargos de varias ONG, entre ellas Oxfam, sobre la explotación sexual y estos últimos casos que han salido a la luz en el sector de la ayuda humanitaria.