El presidente ruso, Vladimir Putin, con el Rey de Arabia Sacuí, Salman bin Abdelaziz (izquierda), durante su visita al Kremlin
El presidente ruso, Vladimir Putin, con el Rey de Arabia Sacuí, Salman bin Abdelaziz (izquierda), durante su visita al Kremlin - EFE

Putin estrecha lazos con el primer Rey saudí que visita Rusia

Riad comprará a Moscú ha cerrado un acuerdo para comprar armamento, como misiles de defensa antiaérea S-400

RAFAEL M. MAÑUECO
CORRESPONSAL EN MOSCÚActualizado:

Rusia y Arabia Saudí tratan de dejar atrás la época de desencuentros y parecen caminar hacia una relación más estable y duradera. Por primera vez en la historia, un Rey saudí viaja a Rusia y es recibido en el Kremlin. Hace muy pocos años Moscú acusaba directamente a Riad de financiar a los islamistas chechenos y al terrorismo internacional en su conjunto. Ahora ambos países, los dos principales productores mundiales de petróleo, han fijado nítidos terrenos de entendimiento mutuo y cooperación. Por ejemplo, pacificar Siria, pese a que ambos apoyan a bandos opuestos, y estabilizar los precios del petróleo en el mercado internacional. Rusia ha añadido además a su lista a un nuevo cliente para sus armas.

Pero no es oro todo lo que reluce. El Rey saudí, Salmán bin Abdelaziz, ha puesto hoy a Putin en un aprieto cuando le ha pedido frenar la creciente influencia de Irán en Oriente Próximo. «Que Irán deje de desestabilizar la región», dijo el Rey saudí al presidente ruso. El monarca se refería fundamentalmente a la guerra civil en Yemen, en donde Riad apoya al Gobierno de Rabbu Mansur Hadi, mientras Teherán ayuda a los rebeldes huthis.

Conflicto sirio

Irán, el régimen sirio de Bashar al Assad y el grupo islámico libanés HIzbolá (chiíes), son los principales aliados de Rusia en la zona mientras que para Arabia Saudí (de mayoría suní) son los adversario con los que compite por el liderazgo regional. Por eso no son coincidentes las posturas del rey Salmán y de Putin en relación con el futuro de Assad. No obstante, según aseguró hoy a la prensa el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, el monarca saudí apoya el proceso de paz para Siria en Astaná (Kazajstán) y entiende que la prioridad es la lucha contra las organizaciones terroristas. Por su parte, Rusia valora también muy positivamente «los esfuerzos de Arabia Saudí por unir a la oposición siria de forma que el Gobierno de Assad pueda contar con un interlocutor claro».

Moscú también se congratula de que Riad defienda la integridad territorial de Siria y de Irak, en donde, según convinieron el rey Salmán y Putin, el referéndum celebrado el 25 de septiembre en Kurdistán no debe conducir a una secesión. En este aspecto coinciden también con las posturas que mantienen Irán y Turquía.

Venta de armas

El rápido acercamiento de Rusia y Arabia Saudí en el terreno político contrasta con la incipiente cooperación económica y comercial. Así lo constató Lavrov, quien ha manifestado que Rusia desea expandir todo tipo de proyectos conjuntos. Hoy se han firmado 14 acuerdos en distintas áreas, los más importantes en materia armamentística. Riad comprará a Moscú sistemas antiaéreos ruso S-400, pero logrará también la tecnología para fabricarlos en Arabia Saudí, algo que venía persiguiendo desde hacía tiempo. El memorando firmado prevé además la adquisición de armas antitanque, lanzacohetes, lanzagranadas y fusiles de asalto Kaláshnikov, que podrán ser producidos en el país del reino wahabita.

Esta histórica visita tiene lugar en el marco de la Semana Energética de Moscú, encuentro que tiene la vista puesta en la situación del mercado de crudo en el mundo. La necesidad de consensuar acciones conjuntas para sostener el precio del petróleo está en el origen de la buena sintonía que Moscú y Riad están empezando a escenificar.