Un grupo de personas envueltas en la bandera argelina se dispone a unirse a la protesta en Argel
Un grupo de personas envueltas en la bandera argelina se dispone a unirse a la protesta en Argel - EFE

Miles de argelinas protagonizan la protesta contra Buteflika en la capital

Por tercer viernes, Argel pidió ayer de modo pacífico en las calles un cambio de régimen

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Flores, banderas, autorretratos, pancartas con reivindicaciones feministas mezcladas con anhelos de libertad política, un ambiente festivo y familiar y una consigna recurrente: «fuera la mafia que nos gobierna y nos roba» fueron las notas más destacadas de las protestas que ayer viernes, el tercero consecutivo, se llevaron a cabo en Argelia contra el régimen del presidente Abdelaziz Buteflika.

Con motivo del Día de la Mujer, las protestas las protagonizaron esta vez decenas de miles de mujeres que desbordaron la calles de Argel en una movilización con un marcado tinte feminista y nacionalista, según informa Efe.

Las protestas contra la posibilidad de que Buteflika, de 82 años y gravemente enfermo, optara a un quinto mandato consecutivo arrancaron meses atrás en los estadios de fútbol de mano de los grupos ultras, y fueron reprimidas por la Policía. El pasado 22 de febrero, una vez que se confirmó que el círculo de poder que rodea al mandatario presentaría su candidatura en las elecciones presidenciales del próximo 18 de abril, saltaron a las calles de la capital en la mayor manifestación que se produjo en Argel en los últimos diez años. Apenas 24 horas después se conocía que Buteflika, en el poder desde 1999, había sido trasladado a Suiza e ingresado en un hospital para lo que el régimen define como «chequeos médicos rutinarios».

Los viajes de Buteflika a Francia y Suiza por razones médicas son habituales desde que en 2005 fue intervenido oficialmente de una «úlcera de estómago sangrante» y recurrentes desde que en 2013 sufrió un «derrame cerebral agudo» que mermó sus facultades físicas.

Desde entonces no habla en público, solo aparece en contadas ocasiones en la televisión estatal –sentado en un silla de ruedas– y no viaja al extranjero, excepto para los tratamientos médicos en Europa.

En los dos últimos años, su condición se ha deteriorado hasta el punto de que ha tenido que cancelar reuniones ya apalabradas con líderes mundiales como la canciller alemana, Angela Merkel, o el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman.

En la actualidad, se desconoce cuál es el verdadero estado de salud del presidente argelino, aunque según medios suizos sería «muy crítico». La incertidumbre cada vez mayor ha hecho que las protestas hayan mutado en las últimas semanas, de un movimiento de jóvenes contra el quinto mandato a un clamor popular en todo el país contra el régimen desde distintas esferas.