México y EE.UU. evaluarán en 45 días el acuerdo para reducir el flujo migratorio

Los dos países norteamericanos sellaron el viernes pasado un acuerdo para evitar la imposición de aranceles sobre todos los productos importados desde México

Corresponsal en Ciudad de MéxicoActualizado:

Los gobiernos de México y Estados Unidos pactaron evaluar en 45 días los resultados del acuerdo para reducir el flujo de emigrantes indocumentados rumbo a la primera potencia, según desveló en rueda de prensa el secretario mexicano de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard. «A los 45 días nos tenemos que sentar las partes para ver si tuvo éxito o no», dijo Ebrard el lunes durante «la mañanera», la rueda de prensa que Andrés Manuel López Obrador, el presidente de México, celebra cada día alrededor de las 7:30 de la mañana.

Los dos países norteamericanos sellaron el viernes pasado un acuerdo para evitar la imposición de aranceles sobre todos los productos importados desde México. A cambio de evitar los impuestos sobre sus exportaciones, el Gobierno mexicano prometió a EE.UU. que aumentará sus esfuerzos para detener la emigración irregular de centroamericanos, por lo que desplegará cerca de 6.000 soldados de la Guardia Nacional para militarizar su frontera con Guatemala. Médicos Sin Fronteras calcula que 500.000 centroamericanos tratan de cruzar México cada año para llegar a Estados Unidos.

Si Estados Unidos estima que el flujo irregular no se reduce dentro de estos 45 días, México abordará con Washington la posibilidad de convertirse en un «tercer país seguro», lo que significa que los centroamericanos que pidan asilo en Estados Unidos tras atravesar México podrían ser deportados al país latinoamericano para que allí procesen su solicitud de refugiados. Durante las negociaciones para evitar los aranceles, el Ejecutivo de López Obrador ha rechazado abordar la denominación de «tercer país seguro», una medida que podría tener que discutir si no satisface las exigencias de Donald Trump.

Horas antes de la comparecencia de Ebrard, Trump aseveró en Twitter que el Congreso de México votaría un importante acuerdo en materia de inmigración y seguridad que Estados Unidos ha tratado de obtener durante años. Ante los pocos detales ofrecidos por el presidente estadounidense, Ebrard brevemente explicó que se trataría, primero, de un plan regional para atender el reto migratorio que debería ser analizado por el Senado y, segundo, de un cambio en los términos de asilo que necesitaría ser ratificado por el cuerpo legislativo.

Trump anunció por sorpresa el 31 de mayo que impondría aranceles del 5% a todos los productos comprados a México a partir del 10 de junio. Estos impuestos aumentarían progresivamente hasta el 25% en octubre si México no aceptaba ciertas demandas de la Casa Blanca. Entre el acuerdo alcanzado para frenar los aranceles, se permitirá que los solicitantes de asilo en Estados Unidos sean enviados a México mientras terminan su proceso y, por otro lado, se impulsará un plan para desarrollar Centroamérica.