Imagen de archivo de varios cadáveres arrastrados hasta la costa de Libia
Imagen de archivo de varios cadáveres arrastrados hasta la costa de Libia - EFE

Al menos 120 inmigrantes muertos tras un naufragio en el Mediterráneo frente a la costa de Libia

Salvini se ratifica en su política de «puertos cerrados» y culpa a los países que los mantienen abiertos

Corresponsal en RomaActualizado:

El primer naufragio del año en el Mediterráneo central supone catástrofe con la muerte de 120 inmigrantes. La lancha neumática comenzó a desinflarse diez horas después de haber partido de Libia y se hundió a unas 45 millas al este de Trípoli, en plena zona SAR (de búsqueda y rescate) libia. Solo tres supervivientes, dos sudaneses y un gambiano fueron salvados en la noche por un helicóptero de la Marina Militar italiana.

Su testimonio, recogido por Flavio Di Giacomo, portavoz de la OIM en Italia (Organización Internacional para la Migración) , es dramático: «Viajábamos unas 120 personas, comprendidas 10 mujeres, una de ellas embarazada, y dos niños, uno de apenas algún mes».

Tras escuchar el testimonio de los tres supervivientes, Di Giacomo ha manifestado que «hacía tiempo que no asistíamos a un naufragio tan dramático. Desgraciadamente, las circunstancias de esta tragedia son mucho más graves de lo que parecía en un primer momento. Había confusión sobre las personas a bordo de la lancha neumática. Los supervivientes nos han dicho que habían partido unos 120».

Embarcación precaria

Salieron en la noche del jueves de Garabulli, ciudad al este de Trípoli. Después de unas 10 horas de navegación la lancha comenzó a hundirse, lo que no sorprende pues estas embarcaciones son de pésima calidad, en general de fabricación china. «Estas lanchas están viejas, casi siempre después de una decena de horas de navegación comienzan a desinflarse. Los inmigrantes acaban en el mar y muchos de ellos no saben nadar», explica Di Giacomo, portavoz de la OIM. Los tres supervivientes tienen quemaduras por el combustible, «típicas en este tipo de naufragios», según Di Giacomo.

El ministro del Interior, Matteo Salvini, ha reaccionado ante esta nueva tragedia reafirmándose en su política de «puertos cerrados»: «Otros muertos cerca de Libia. Mientras los puertos europeos permanezcan abiertos, mientras alguien continúe ayudando a los traficantes de seres humanos, desgraciadamente ellos continuarán a hacer sus negocios y a producir muertes de inmigrantes». A Salvini le han replicado las organizaciones no gubernamentales: «Las personas corren el riesgo de ahogarse en un Mediterráneo porque no hay naves de socorro».