EBoris Johnson, el 22 de junio durante el acto de campaña del Partido Conservador en Birmingham
EBoris Johnson, el 22 de junio durante el acto de campaña del Partido Conservador en Birmingham - EFE

Johnson afirma que Reino Unido dejará la Unión Europea el 31 de octubre

Una encuesta publicada en un periódico británico indica que, tras la «discusión a gritos» que sucedió entre él y su novia el pasado jueves, el candidato ha perdido apoyos entre los conservadores

LondresActualizado:

El candidato al liderazgo conservador y a primer ministro británico, Boris Johnson, ha afirmado que Reino Unido «no fallará» y saldrá de la Unión Europea (UE) en la fecha prevista del 31 de octubre en su columna semanal publicada este lunes en el diario británico «The Daily Telegraph».

«Podemos, debemos y lo haremos», ha afirmado el político, que asegura que si él es primer ministro, el Gobierno no volverá a «encogerse de miedo» como en las dos ocasiones anteriores en que se ha prorrogado la fecha de retirada del bloque. Johnson se declara «furioso» de que hayan pasado tres años desde el referéndum celebrado el 23 de junio de 2016, que dio la victoria al Brexit, e insta a no perder de vista «el premio» y avanzar hacia «el oasis» al final del camino.

De no salir en la fecha señalada, se producirá en Reino Unido «una explosión democrática» en la que los dos principales partidos (el conservador y el laborista) serán «barridos», escribe. En cambio, si se deja el bloque el 31 de octubre, se producirá «el renacimiento» del Partido Conservador, al que «regresarán los votantes» que han emigrado a otras formaciones, argumenta. La columna de Johnson, abanderado de un Brexit duro, se interpreta como un intento de subrayar sus prioridades tras alarmar a sus seguidores al declarar en un reciente debate televisivo que la salida el 31 de octubre era «viable», en lugar de haberse mostrado más tajante y decir que era obligatoria.

Caída en los sondeos

También se le ha reprochado que en su texto no se refiera al asunto que aún hoy copa las portadas de la prensa: una discusión a gritos con su novia, Carrie Symonds, el pasado jueves, que desembocó en una visita de la policía, a la que llamaron los vecinos. Aunque el suceso no tuvo repercusiones legales, la negativa de Johnson, que en septiembre anunció el divorcio de su segunda esposa, a aclarar y dejar atrás lo ocurrido ha hecho cuestionar su capacidad para gobernar.

El controvertido político se enfrenta en las elecciones dentro del Partido Conservador para sustituir a la dimisionaria Theresa May con su colega Jeremy Hunt, quien le ha pedido que «no sea cobarde» y acepte debatir con él esta semana y someterse a escrutinio sobre «cualquier asunt». Johnson ha asistido hasta ahora a un solo debate televisivo y mide sus apariciones públicas aparentemente para limitar meter la pata y socavar su campaña.

De hecho, una encuesta de Survation realizada para el periódico «Mail on Sunday» tras el incidente doméstico del jueves indica que Johnson ha perdido apoyos entre los votantes conservadores. Así, solo un 45 por ciento de esos votantes le respalda ahora como primer ministro, frente al 55 por ciento que lo hacía anteriormente, mientras que Hunt cuenta con un 34 por ciento de los apoyos, comparado con el 28 por ciento que tenía previamente.