Incendio de la Catedral de Notre Dame de París - Efe

Un incendio en Notre Dame destruye el monumento más icónico de París

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha cancelado el discurso que tenía programado dar hoy a los franceses

Incendio de Notre Dame, catedral de París en directo

Vídeo del espectacular incendio de Notre Dame

MadridActualizado:

La catedral de Notre Dame de París, uno de los monumentos más famosos de la ciudad y conocido del mundo, ha sufrido un terrible incendio este lunes, un suceso que puede poner en riesgo la supervivencia de este templo medieval que se erige en el corazón de la capital francesa, y popularizado por novelas y películas. El origen del incendio se puede deber a los trabajos de renovación que se estaban llevando a cabo en su interior. El techo, devorado por el fuego, ha sido destruido, y también la bóveda. Solo dos notas positivas: el tesoro de la catedral ha sido salvado, y también su estructura. Por suerte, a los daños materiales no hay que añadir humanos: las autoridades afirman que no hay heridos.

Los españoles testigos del terrible suceso hablaban a ABC de manera atropellada, contando en directo lo que estaban presenciando, que era la desaparición de más de ocho siglos de historia, de un monumento por el que pasan unos 13 millones de personas cada año y que nace y preside el corazón de París.

«La catedral se está quemando entera. El techo. Hay un caos de policía y bomberos y de gente grabando, está cayendo ceniza del cielo, hace tres minutos se ha hundido el techo de una las naves del crucero», explicaba un estudiante español llamado Adrián que vive en la ciudad y que se encontraba en las inmediaciones. «Está ardiendo la aguja y el cimborrio, se está abriendo y se va a derrumbar», añadía. «Están saliendo unas llamaradas gigantes de detrás de las torres. Creo que lo que va a pasar es que se va a derrumbar todo el techo y se va a quedar solo la carcasa».

«Se está quemando entera», contaba, alarmado. Sus declaraciones se interrumpían de tanto en tanto, porque cada poco tiempo narraba que se escuchaban explosiones, vinculadas a los derrumbabientos que estaban teniendo lugar en el interior del templo. El estruendo provocado por la caída de la aguja fue ensordecedor. «Todo el techo de la nave central está hundido ahora mismo y ardiendo. Vamos, que la catedral está destruida, porque el techo se ha caído y habrá destruido el coro, la sillería... Un desastre».

La caída de la aguja

«Estaba en el lado del Hôtel de Ville. Desde Nation se veían las llamas. Lo primero que vi es la aguja, construida por Viollet-le-Duc, en llamas entera. Ha sido increíble. Me he quedado mirándola y ha empezado a caerse lentamente. La gente ha empezado a gritar como si estuvieran tirando a alguien de un balcón», contaba Eduardo, un guía turístico español en París.

«Parecía una película de desastres. La aguja se ha caído sobre el techo y ha empezado a incendierse todo. Al lado de la flecha había vidrieras y han explotado. No hay nada. Estoy viendo el fuego. Es como ver una imagen del infierno dentro de la catedral, es la destrucción de lo sublime. Estoy temblando. La gente llora y se abraza», explicaba Eduardo. «La aguja era de Viollet-le-Duc, el pionero de la restauración arquitectónica en Europa. Se ha perdido».

Las impresiones de los españoles Adrián y Eduardo han sido confirmadas por Emmanuel Gréogoire, adjunto al Ayuntamiento de París, que ha confirmado que la flecha de la catedral se ha derrumbado. «Una misión se está encargando de salvar todas las obras de arte», ha afirmado. «La prioridad ha sido hacer seguros los alrededores para proteger a los turistas».

A estas alturas, la única nota positiva la ha puesto el periodista Nicolas Delesalle en el periódico Libération, donde ha explicado: «Todas las obras de arte han sido salvadas. El tesoro de la catedral está intacto, la corona de espinas, los santos sacramentos».

El incendio, que ha comenzado a las siete de la tarde, es de inmensas proporciones y se ha concentrado en el techo, que se ha hundido, provocando que también se cayera la bóveda. El techo de la catedral es un lugar que se puede visitar, y desde él se disfruta de una de las vistas más bellas de la ciudad. Allí se encuentran las quimeras, unas esculturas que suelen confundirse con gárgolas medievales pero que en realidad fueron construidas en el siglo XIX, cuando se produjo una gran reforma del templo.

Una multitud de ciudadanos se ha congregado en los alrededores de la zona para contemplar las llamas, con rostros compungidos e impotentes.

«Una parte de nosotros»

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha cancelado el discurso que iba a dar este lunes para dar respuesta al Gran Debate de la Nación que el país celebra desde diciembre. El mandatario se dirige al lugar de los hechos, y ha llorado en Twitter lo ocurrido. «Emoción de toda la nación. Pensamiento para todos los católicos y todos los franceses. Como todos nuestros compatriotas, estoy triste de ver arder esta parte de nosotros».

Por su parte, y como prueba de la alarma mundial que el suceso está provocando, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado de «terrible» lo ocurrido en París. «Es tan terrible asistir a este gigantesco incendio de Notre Dame. Quizá habría que movilizar bomberos para apagarlo. Hay que actuar rápido», ha señalado. La canciller alemana, Angela Merkel, llora por «un símbolo de Francia y de nuestra cultura europea».

Un operario trabaja en el interior del templo. Por el momento, se cree que el incendio se ha producido en el curso de estos trabajos de restauración
Un operario trabaja en el interior del templo. Por el momento, se cree que el incendio se ha producido en el curso de estos trabajos de restauración - AFP

Notre Dame estaba en restaurándose para evitar su deterioro. El Arzobispado de París había decidido poner en marcha una colecta para conseguir recaudar los 100 millones de euros que se necesitan para salvar las quimeras y los arcos góticos de su edificio, en mal estado: la polución y el paso del tiempo han causado desprendimientos de piedra. De momento, se estaban acometiendo los trabajos de renovación de la aguja de la catedral, que tenían un coste de seis millones de euros.

La Fiscalía de París ha abierto una investigación para aclarar las causas de la tragedia. Por ahora, solo hay una certeza: un monumento que sobrevivió a la Revolución Francesa ha sido destruido por un incendio en 2019.