Una de las casas de Cristina Fernández requisada por la policía
Una de las casas de Cristina Fernández requisada por la policía - AFP

Hallan información sensible en las casas de los Kirchner

Los materiales requisados contienen datos sobre jueces y hombres de finanzas

Actualizado:

Los registros en las viviendas de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner estaban previstos por el juez federal Claudio Bonadío desde hace un mes. El único obstáculo que los impedía, hasta la semana pasada, era la autorización del Senado. Superado ese obstáculo, la pregunta que se impone ahora, tras hallar carpetas, cedés y memorias externas con información confidencial en el chalé de Calafate, es si la actual senadora olvidó todos esos objetos de manera premeditada o no. El material contiene información sobre sus adversarios políticos, incluyendo a jueces como Bonadío, y sobre espías y personajes del mundo de las finanzas.

La posibilidad de descubrir material comprometedor sobre la eterna cadena de corrupción de los gobiernos del matrimonio Kirchner, en el poder entre 2003 y 2015, era escasa después de que la expresidenta lograse dilatar el «allanamiento» de sus propiedades. En ese contexto, los agentes los agentes de la Policía Federal, la AFIP (Hacienda) y Gendarmería Nacionalno fueron capaces de ocultar su sorpresa cuando descubrieron los informes mencionados en una bóveda bajo la escalera de la casa. El «escondite» en la casa de donde murió Nestor Kirchner se conocía pese a los numerosos desmentidos después de que uno de los arquitectos que construyó el chalé lo reconociera públicamente.

Espías y jueces

En ese cámara blindada, de unos 2 metros de ancho por 1,8 de fondo y 2,20 de alto, los agentes descubrieron detalles de la vida del magistrado que investiga a la expresidenta, donde era acusado de recibir sobornos a cambio de adjudicaciones de obras públicas. En ese mismo espacio, y según la prensa local que cita fuentes de la investigación, también se halló abundante información sobre la magistrada Sandra Arroyo Salgado, la exmujer de Alberto Nisman, el fiscal especial presuntamente asesinado. Asimismo, entre esas paredes, y lejos de la mirada de los curiosos, se apilaban carpetas con informaciones sobre miembros de la oposición y sobre Antonio Stiuso, un siniestro y emblemático exagente de Inteligencia que cayó en desgracia en la recta final del mandato de Cristina Fernández.

Por su parte, uno de los abogados de la expresidenta, Carlos Beraldi, denunció que lo ocurrido «se suma a la saga de dos años y medio de hostigamientos y persecuciones» hacia la exmandataria propios de «una sociedad predemocrática, en la que los derechos y garantías ciudadanos, al menos de los opositores al gobierno actual, son directamente eliminados». Además, acusó a los agentes de emplear sustancias tóxicas durante los registros.