El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó
El presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó - EP

Guaidó denuncia un fraude masivo a los exiliados

«En los próximos días esperamos una resolución a la situación en Venezuela para facilitar que el Gobierno legítimo tome el control de las instituciones», dijo el embajador venezolano en Washington, Carlos Vecchio

WashingtonActualizado:

Los diplomáticos nombrados por Juan Guaidó para representar a Venezuela en Estados Unidos denunciaron ayer un fraude masivo perpetrado por el régimen de Nicolás Maduro para enriquecerse a costa del exilio e impedir la participación de los disidentes en los procesos electorales. «En los próximos días esperamos una resolución a la situación en Venezuela para facilitar que el Gobierno legítimo tome el control de las instituciones y la prestación de servicios», dijo el embajador venezolano en Washington, Carlos Vecchio.

Según estos diplomáticos, el régimen ha desmantelado sus redes consulares en los países que han reconocido a Guaidó como presidente encargado, pero sigue ingresando las tasas adeudadas por la renovación de pasaportes y el resto de servicios consulares. La ONU estima que si la situación política no cambia en Venezuela, a final de este año se alcanzará la cifra de más de cinco millones de exiliados por la represión del régimen, la escasez de alimentos y la carencia de atención médica.

«Queremos decirle a los venezolanos que el régimen ya desmanteló la red consular, por favor no sigan cayendo en esa estafa que comete el gobierno usurpador», dijo en rueda de prensa el nuevo encargado de negocios venezolano, Gustavo Marcano. Este presentó además un informe según el cual 11 de los 56 diplomáticos venezolanos en EE.UU. han reconocido ya a Guaidó. Con ellos, la nueva misión diplomática venezolana está intentando restablecer los servicios consulares básicos, incluida la expedición de pasaportes para poder viajar y votar en elecciones.

Embargos

Las sanciones norteamericanas han puesto en jaque al régimen de Maduro, que desde el mes pasado padece los graves efectos de un embargo de crudo que se vende a refinerías radicadas en EE.UU. Según revelaron ayer los nuevos diplomáticos venezolanos, el régimen, falto de liquidez, había puesto a la venta dos edificios en las zonas más caras del continente: la sede del consulado en Nueva York y la agregaduría militar en Washington. El embajador Vecchio ha congelado el proceso de venta de ambos inmuebles y espera poder entrar en la embajada en los próximos días. La paralización mundial de los servicios consulares también va dirigida, según el encargado de negocios Marcano, a impedir la participación en la vida política venezolana de los millones de exiliados que han huido del régimen a Brasil, Colombia, Norteamérica y España, un colectivo que en su inmensa mayoría se opone al chavismo y a Maduro.

La prioridad de esta nueva misión diplomática es coordinarse con el Gobierno de EE.UU. para el intento de entrega de ayuda humanitaria, planificado para el sábado. El Pentágono reveló ayer que ya ha transportado 250 toneladas de ayuda humanitaria a la frontera. El embajador Vecchio rehusó ayer responder a una pregunta de ABC sobre una posible coordinación entre el Gobierno de Guaidó y el de Donald Trump para proteger militarmente a los civiles que se han presentado voluntarios para introducir los alimentos y las medicinas desde Colombia, Brasil y la isla antillana de Curazao.

Por su parte, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, anunció ayer que el lunes viajará a la capital de Colombia, Bogotá, para pronunciar un discurso de apoyo a Guaidó y mantener reuniones de coordinación con el presidente de ese país, Iván Duque, que ya estuvo de visita en Washington la semana pasada.