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Tragedia en Génova

Se suspenden las labores de búsqueda por temor a que se desplome otro pilar del puente de Génova

El Gobierno ha señalado como responsable del suceso a la sociedad Autostrade, a la que va a retirar la concesión de la autopista

Corresponsal en RomaActualizado:

Génova sigue viviendo horas dramáticas. De hora en hora se actualiza el número de víctimas que causó ayer martes el derrumbe del puente Morandi, símbolo de la ciudad: son ya 39 los muertos, entre ellos tres niños de 8, 12 y 13 años. Además, hay 16 heridos, 12 de ellos graves. Durante toda la noche se ha seguido excavando entre escombros y bloques de cemento, pero poco antes de la una de la tarde las operaciones de búsqueda se han tenido que interrumpir por el grave peligro de que se hundiera otro pilar del viaducto. Han tenido que ser evacuadas más personas de las casas situadas bajo el puente.

Son ya 632 personas las que han tenido que abandonar sus casas, que tendrán que ser demolidas, como también será destruido lo que queda de la infraestructura. ABC ha podido asistir al drama que viven estas familias. Desde primeras horas de la mañana, algunos vecinos han logrado entrar en sus casas, siempre acompañados por un bombero. Después se ha interrumpido esta operación. Los bomberos han informado a las personas que hacían cola ante uno de sus vehículos para identificarse que ya no podrían entrar en sus hogares, porque «la situación del puente es inestable y hay riesgo de desplomes».

Desesperación entre los vecinos

Ni siquiera se ha permitido la entrada a quienes tenían necesidad de recoger algo urgente, como medicinas. Algunos vecinos han reaccionado con rabia, otros con lágrimas de desesperación, como Maria Di Franco: «Nos han arruinado la vida y ahora ni nos dejan entrar en nuestra casa para coger lo imprescindible. Salí ayer corriendo con toda mi familia y estamos con lo puesto», ha explicado esta vecina del número 7 de la calle Enrico Porro, justo debajo del puente.

Todos los vecinos evacuados con los que hablamos nos comentan que se sabía que el puente terminaría por caerse «más pronto que tarde». La situación que han vivido la califican de «infierno», pues llevan casi tres años sin poder dormir por las noches, a consecuencia de las obras que se hacían para la manutención del viaducto. «Nos prometieron, y así estaba escrito en los carteles de la obra, que serían ocho meses, pero ya llevamos casi tres años de obras. Esto es un sinvivir», ha explicado Vincenzo Capello.

El impacto en el transporte y la movilidad está siendo devastador en toda la red de autopistas de la región de Liguria. Génova está literalmente dividida en dos y se ha pedido el estado de emergencia nacional.

Culpables de la tragedia

Han pasado justamente 24 horas de la tragedia, y ya se echan las culpas unos a otros de la catástrofe. El Gobierno populista y antisistema ya ha encontrado a los culpables: la sociedad Autostrade que gestionaba el viaducto sobre la autopista. Los vicepresidentes Luigi di Maio, del Movimiento 5 Estrellas, y Matteo Salvini, líder de la Liga, han anunciado que se han iniciado los pasos necesarios para quitar la concesión de la autopista a esa compañía. Además, el ministro del Interior Salvini ha atacado a la Unión Europea, por considerar que Bruselas exige vínculos de presupuesto que quitan recursos económicos para las ciudades. El Ejecutivo da así de inmediato una respuesta política a la catástrofe, una solución que parece lejana del llamamiento que hizo ayer el presidente de la República, Sergio Mattarella, que pidió un «examen serio y severo sobre las causas de la tragedia», que calificó de «absurda».