El periodista saudí asesinado Jamal Khashoggi
El periodista saudí asesinado Jamal Khashoggi - AFP

La Fiscalía saudí pide la pena de muerte para los asesinos de Khashoggi y exime al Príncipe heredero

Al Moyeb ha dicho en una rueda de prensa que Mohamed bin Salman se enteró del caso a través de los «informes falsos»

EFE
RIADActualizado:

El fiscal general de Arabia Saudí, Saud al Moyeb, ha anunciado este jueves que ha pedido la pena de muerte para cinco personas acusadas del asesinato en el consulado saudí de Turquía del periodista Jamal Khashoggi y que ha presentado cargos contra otros seis, además de asegurar que el príncipe heredero, Mohamed bin Salman, no estaba al tanto del crimen.

El fiscal ha acusado al subdirector de los servicios secretos del reino, Ahmad Asiry, de organizar la operación, que tenía como objetivo «devolver» a Khashoggi a Arabia Saudí, y ha asegurado que la orden del asesinato partió del jefe de la delegación enviada a Turquía, cuyo nombre no citó.

Al Moyeb ha dicho, en una rueda de prensa, que el Príncipe se enteró del caso a través de los «informes falsos» que le presentaron los agentes responsables de la operación y «por los medios de comunicación».

La operación fue organizada con informaciones facilitadas por un «exconsultor», que acusó a Khashoggi de mantener «relaciones con organizaciones extranjeras enemigas del reino», ha añadido el fiscal.

La Fiscalía presentó cargos contra once sospechosos de participar en la operación y pidió la pena capital para cinco de ellos, que confesaron haber participado en el asesinato.

El fiscal general ratificó ha ratificado la teoría que ya expresó hace unas semanas, al explicar que se produjo una «pelea» entre los agentes y Khashoggi en el consulado, y entonces, los sospechosos le sujetaron y le inyectaron una «dosis grande de un somnífero», lo que produjo su muerte.

«Después de asesinarlo, el cuerpo fue cortado en trozos por los asesinos y llevado fuera del consulado», ha dicho el fiscal general. Uno de los cómplices entregó el cuerpo del periodista a un «colaborador turco», que se deshizo de los restos posteriormente.

El fiscal ha asegurado que se ha realizado un retrato robot de ese colaborador, según las descripciones de la persona que le entregó el cuerpo, y ha entregado esas informaciones a las autoridades turcas. Según el fiscal, Arabia Saudí ha solicitado más informaciones a las autoridades turcas para proseguir las investigaciones.

Entre otros detalles, Arabia Saudí ha solicitado que Ankara le entregue el teléfono móvil de Khashoggi, las grabaciones de audio realizadas dentro del consulado y las de vídeo tomadas en los alrededores del edificio, así como los testimonios de testigos recogidos por la Policía turca