Filtran documentos del embajador británico en EE.UU. en los que llama «inepto» a Trump

«No creo que esta Administración se muestre nunca competente», escribió el diplomático en sus informes remitidos a Londres

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

Las relaciones diplomáticas entre EE.UU. y Reino Unido se han visto sacudidas por una filtración de las comunicaciones entre el embajador británico en Washington, sir Kim Darroch, y el Gobierno de Theresa May. En una serie de cables e informes remitidos a Londres desde 2017 hasta la actualidad, y a los que ha tenido acceso el tabloide ‘Daily Mail’, Darroch califica a Trump, entre otras cosas, de «inepto e inseguro» y retrata la Casa Blanca como un «entorno excepcionalmente disfuncional».

Uno de los cables más virulentos fue enviado en junio de 2017, cuando Trump llevaba cinco meses en la Casa Blanca y su Administración estaba plagada de escándalos: «No creo que esta Administración se muestre nunca competente», escribió, añadiendo un pronóstico pesimista: «Como lo vemos aquí, no creemos que esta Administración vaya a ser sustancialmente más normal, menos disfuncional, menos impredecible, menos dividida, menos torpe e inepta diplomáticamente».

«Para un hombre que ha alcanzado la mayor responsabilidad del planeta, el presidente Trump irradia inseguridad», aseguraba Darroch en otro pasaje.

En aquel arranque caótico de la presidencia de Trump, que se ha convertido en la nueva norma con el avance de su mandato, Darroch señalaba que las informaciones de prensa sobre luchas internas y escándalos, que el presidente califica de ‘fake news’ (‘noticias falsas’), son «mayoritariamente ciertas».

Uno de los documentos más interesantes es un cable en el que Darroch explicaba al Gobierno de May cómo tratar con Trump, en una especie de guía diplomática para lidiar con el presidente de EE.UU. En él, el embajador recomienda primero «inundar la zona», es decir, cultivar al máximo las relaciones con los asesores de Trump -con lo que es presidente consulta repetidamente- y con amigos próximos, a los que llama por teléfono para cimentar sus opiniones. En segundo lugar, instruye a la primera ministra para que telefonee de forma frecuente a Trump, «al menos dos o tres veces al mes», porque «no hay sustituto eficiente a una llamada personal de la primera ministra». También aconseja a las autoridades británicas que adulen en todo lo posible a Trump: «Hay que empezar por felicitarle por algo que haya hecho recientemente», explica. «Si es posible, hay que presentarlo como una victoria suya». Finalmente, recomienda que en cualquier discusión ante el presidente, los argumentos sean simples: «Como me dijo un alto cargo de la Casa Blanca, no hay ventaja de ser sutil, mucho menos ambiguo, con el presidente».

La filtración llega en un momento decisivo para las relaciones entre EE.UU. y Reino Unido, poco después de una visita oficial de Trump, en medio de una lucha de poder en el partido conservador por suceder a Theresa May y con la perspectiva de la negociación de un acuerdo comercial entre ambos países cuando se produzca el Brexit.

Trump siempre ha mostrado su simpatía por la salida de Reino Unido de la Unión Europea, y ha mostrado su cercanía con Nigel Farage, el principal líder antieuropeísta británico. También tiene buena relación con Boris Johnson, exministro de Exteriores de May, gran favorito para hacerse con la jefatura del partido tras su dimisión y convertido en adalid de un Brexit duro.

Todo lo contrario que Darroch, un diplomático de carrera que fue asesor de seguridad nacional para David Cameron y que fue representante de Reino Unido ante la Unión Europea en su Gobierno. A Darroch no se encuentra entre quienes buscan una salida dura de Reino Unido de la Unión Europea, como han defendido, en diferentes versiones, Farage o Johnson.

Quizá por eso, la filtración podría estar dentro de una intriga política para sacarlo de su destino en Washington y abrir el camino a un embajador con una visión más decidida ‘pro Brexit’.

Farage no tardó en reaccionar a las revelaciones del tabloide, y exigió la salida de Darroch: «Cuanto antes se marche, mejor».