Enda Kenny
Enda Kenny - REUTERS

Dublín pide que el Ulster entre en la UE si se separa de Londres

La exigencia de Dublín marca el camino para que Gibraltar se quede en la Unión tras el Brexit

ENRIQUE SERBETO
BruselasActualizado:

El Gobierno de Dublín quiere que el acuerdo sobre el Brexit contenga una disposición expresa que prevea la entrada automática en la Unión Europea de la región de Irlanda del Norte, actualmente de soberanía británica, en caso de que sus habitantes optasen por unirse a la República de Irlanda. El primer ministro irlandés, Enda Kenny, se ha reunido esta semana con los principales responsables europeos para exponer este principio que podría aplicarse con el mismo fundamento jurídico en el caso de Gibraltar respecto a España.

Irlanda y España son los países más afectados por el Brexit en términos de comercio y libre circulación de personas. Pero además tienen en común un condicionante territorial similar que había quedado difuminado dentro del espacio comunitario y que ahora reaparecerá con la salida del Reino Unido de la UE. Kenny se ha reunido con el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, con el del Consejo, Donald Tusk, y ayer con el del Parlamento, Antonio Tajani, y el negociador europeo para el Brexit, el francés Michel Barnier, para lograr el respaldo de todos ellos a sus aspiraciones.

De todos ha obtenido una declaración pública y expresa de que los acuerdos de paz de Viernes Santo siguen en vigor, incluyendo la posibilidad de que la población de Irlanda del Norte pudiera optar por su unificación con la República de Irlanda. Kenny ha invocado el precedente de la antigua República Democrática Alemana, que se integró automáticamente en la UE en el mismo momento en que se produjo la unificación germana.

Los gibraltareños perderán también su condición de ciudadanos europeos una vez que se consume el Brexit, pero podrían utilizar el mismo principio para recuperarla, a través de un acuerdo con España que es un país miembro. La única diferencia entre el caso de la antigua Alemania del Este e Irlanda del Norte y la Roca es que la primera era un país soberano reconocido internacionalmente, mientras que Irlanda es en estos momentos una región del Reino Unido y Gibraltar un territorio colonial.

Fronteras

Para irlandeses y británicos, la cuestión fronteriza es muy sensible porque depende de los acuerdos de paz que pusieron fin a décadas de terrorismo y confrontación entre protestantes y católicos. En este sentido, tanto Irlanda como el Reino Unido han dicho que intentarán mantener el «espacio de libre circulación» que permite el movimiento de personas entre los dos países.

El hecho de que Irlanda no forme parte del territorio Schengen puede favorecer una solución particular que mantenga esa especificidad. En el caso de Gibraltar, sin embargo, la situación es diferente porque España sí forma parte de Schengen y Gibraltar se convertirá en territorio de un país tercero, porque las reglas de la libre circulación ya no se podrán aplicar como hasta ahora.