Daesh llama apóstata al yihadista español supuesto autor del primer atentado islamista en España

Nacido en Siria pero nacionalizado español tras casarse con una madrileña, Setmarian publicó en 2004 «Llamada a la resistencia islámica internacional» donde señalaba que el principal objetivo de su guerra ya no sería América, sino Europa

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La propaganda yihadista del autodenominado Estado Islámico no suele hablar español. Se cree que en el «califato» -al contrario que Francia y otras potencias europeas- combate únicamente un contingente de no más de 160 españoles. Pese a ello, uno de los padres de la narrativa islamista sí tiene la nacionalidad española. Mustafá Setmarian Nasar, cuyo nombre de guerra es Abu Musab al Suri, es considerado uno de los ideólogos de la yihad moderna, la que practican grupos como el Daesh. Así y todo, esta semana la revista propagandística de la banda yihadista Dabiq le ha acusado de «apóstata» por no doblegarse a sus postulados.

Nacido en Siria (Aleppo, 1958) pero nacionalizado español tras casarse con una madrileña en octubre de 1987, Setmarian publicó en 2004 «Llamada a la resistencia islámica internacional» donde señalaba que el principal objetivo de su guerra ya no sería América, sino Europa. Veía al viejo continente más cercano y sobre todo más débil, así como un campo de reclutamiento potencialmente fértil gracias a que viven millones de residentes musulmanes, muchos de ellos mal integrados, según un artículo de hace unos meses de « The New York Times». Aunque había formado parte del entorno más cercano de Osama Bin Laden y de su aparato de «relaciones públicas», su autodenominada condición de «gurú yihadista» le hacía ir por libre. También rechazó la jerarquía piramidal de Al Qaida.

Según se recoge en Dabiq, Setmarian, «el pelirrojo», proclamaba que «el movimiento de los Hermanos Musulmanes es la madre que dio a luz a la mayoría de los movimientos fundamentalistas e hizo de vivero natural de yihadistas». Se le perdió la pista hace varios años desde que cayó en manos del régimen de Bashar al Assad y ahora no se sabe con certeza si está vivo o muerto. «Considera (Setmarian) que los Hermanos Musulmanes son los recuperadores de la yihad, ¡como si ignorase el hecho de que gastaron todos sus esfuerzos para servir a la democracia!», denuncia el Estado Islámico. Los analistas en lucha antiterrorista consideraron a Setmarian como un alto mando de Al Qaida en un primer momento y uno de los principales teóricos del movimiento yihadista. De hecho, es uno de los máximos impulsores de la figura del terrorista individual, más conocido como «lobos solitarios».

La acusación de Dabiq se remonta a los años de Setmarian como militante de la rama siria de los Hermanos Musulmanes, que se enfrentó en los años ochenta contra el régimen del padre de Bashar al Assad, Hafez el Asad.

«Setmarian es sin duda una celebridad en el submundo yihadista. Aunque una cosa es su papel como ideólogo y divulgador y otra es su papel en la estructura participativa», explica Manuel R. Torres, director del curso de Análisis del Terrorismo Yihadista de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

Para Luis de la Corte, del Instituto de Ciencia Forenses y de la Seguridad de la Universidad Autónoma de Madrid, sus ideas han sido muy difundidas y es posible que haya inspirado en cierta medida la «proliferación de tentativas de atentados de actores individuales y pequeñas células sin contacto aparente con grandes organizaciones».

Setmarian tiene dos causas abiertas con la Justicia española, con órdenes de búsqueda y captura de la Audiencia Nacional. Se le ha vinculado con la denominada «Operación Dátil», que permitió desarticular en noviembre de 2001 la rama española de la red terrorista Al Qaida fundada por él. Además, supuestamente participó en el primer gran atentado islamista en España, contra el restaurante «El Descanso» de Madrid, el 12 de abril de 1985, donde murieron 18 personas y 84 resultaron heridas.

«Tres victimas que se salvaron de este atentado dijeron haberle visto como quien dejó la bomba. Lo que sí se sabe seguro es que él empezó a ser vigilado muy pronto en España, en el año 1994, por su actividad en la mezquita de Tetuán», recuerda De la Corte.

Vivió un par de años en Granada cuando ya se le vinculaba con Bin Laden, como recuerda en un reportaje reciente « El Ideal», y posteriormente pasó a dirigir una revista islamista en Londres. Luego dejó el Reino Unido y reapareció en Afganistán al mando de un campo de entrenamiento de soldados de la 'guerra santa' contra occidente. «Era el intermediario de Bin Laden, desde Londres había que contactar con él para llegar hasta el líder de Al Qaida, pero se distanció de la banda terrorista y se acercó a los talibanes. Con la invasión de Afganistán huyó. Escribió el libro que teorizaba la yihad y fue detenido en Pakistán en 2005. Se cree que fue encarcelado en Siria. Sin embargo, el régimen no tiene ningún incentivo para divulgar si sigue vivo, muerto o en prisión, le interesa no informar de ello para seguir proyectando la idea de que sigue en la cárcel y que si pierde la guerra, podría quedar libre», añade.

Como se recoge en un análisis del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) de marzo de 2014, la esposa de Setmarian siempre defendió la inocencia de su marido sobre su supuesta vinculación al 11-M como ideólogo: «Los informes de inteligencia apuntan a que Mustafa no es un hombre de acción sino de ideas. El mayor crimen del que se le puede acusar, si es que se puede, es de pensar, analizar y escribir. Se le ha acusado de pertenecer a Al Qaida, de ser el número tres, el cuatro, el cinco o el ocho. Pero no pertenece». También creía que se encontraba en Siria. A finales de 2011 se rumoreó sobre su excarcelación de una prisión en Siria, especialmente por la información de una web de la oposición siria en Londres sooryoon.net. El Gobierno español no cree que Setmarian fuera liberado de la cárcel de Siria donde se encontraba, pero desconoce su paradero.

Según los expertos consultados, se le considera un espíritu libre en los círculos yihadistas. «Se acercó más al Mulá Omar, probablemente para competir por el liderazgo de Osama bin Laden. Y ahora el Daesh se presenta como la única opción legítima para los musulmanes, excluyendo a cualquier otro grupo militante que no reconozca al califato y a Al Bagdadi, que pretenden renovar la imagen del islam. No reconocen a quienes han tenido una imagen preponderante en la yihad y no se han doblegado a Estado Islámico».