Un piloto chino de bombarderos, en las maniobras - ABC

China se entrena para atacar a EE.UU., según el Pentágono

Un informe oficial advierte de la creciente amenaza militar del Ejército chino, que mejora sus capacidades nucleares y gana posiciones fuera de sus fronteras

Corresponsal en Nueva York Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

A finales del mes pasado, Michael Collins, un alto cargo de la CIA en Asia, advertía que China busca reemplazar a EE.UU. como gran potencia mundial, que ha desatado una nueva «guerra fría» contra Washington y que es la mayor amenaza militar actual, por encima de Rusia. Ayer, el Pentágono reforzaba las advertencias en su informe anual sobre China, que dibuja un panorama preocupante para Washington sobre las ambiciones militares del gigante asiático.

«En los últimos tres años, el Ejército chino ha ampliado sus áreas de operaciones para bombardeos sobre el mar, con mayor experiencia en regiones marítimas clave y posiblemente entrenando para ataques contra objetivos de EE.UU. y sus aliados», advierte el informe.

El pasado enero, en su revisión anual de la estrategia de defensa, el Pentágono ya colocó la contención militar de China, junto a la de Rusia, como su principal prioridad.

Según las estimaciones del Pentágono, el gasto militar chino ha aumentado hasta los 190.000 millones de dólares el año pasado. Calcula que siga creciendo de forma significativa, y alcance los 240.000 millones en 2028. Una cantidad todavía muy lejos de los 717.000 millones de dólares en defensa aprobados por Donald Trump esta misma semana. En la ley de gasto militar aprobada por el presidente de Estados Unidos se incluía una mención a promover una mayor cooperación con Taiwan para contener las ambiciones militares de China. Pekín, que considera a Taiwan parte de su territorio, aseguró que era una muestra de la «total mentalidad de guerra fría» que mantiene Estados Unidos.

El presidente chino, Xi Jinping, ha dejado claro su intención de reestructurar y modernizar el Ejército de su país, en un esfuerzo que ya empieza a dar resultados. Según el Pentágono, China avanza en el desarrollo de bombarderos con capacidad nuclear y operativos a larga distancia, que podrían estar listos en los próximos diez años.

«La instalación e integración de bombarderos con capacidad nuclear otorgaría a China, por primera vez, una ‘triada’ nuclear con sistemas de lanzamiento en tierra, mar y aire», asegura el ejército estadounidense.

El informe también se detiene en un asunto que ha provocado cambios en el ejército de EE.UU. «El ejército chino sigue fortaleciendo sus capacidades militares espaciales, a pesar de su postura público contra la militarización del espacio», advierte. Este mismo mes, el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, fue el encargado de anunciar la creación de una sexta rama del ejército estadounidense, dedicada al espacio. El llamado ‘ejército espacial’ será una realidad en 2020, según el plan, y entre las razones para su creación se citó las crecientes ambiciones chinas fuera de nuestra atmósfera.

La preocupación que destila el informe coincide con el aumento de las tensiones entre ambos países. En medio de la guerra comercial declarada entre Washington y Pekín por la imposición recíproca de aranceles -iniciada por Trump-, los roces militares son cada vez más frecuentes. En mayo, el Pentágono rechazó participar en maniobras navales multinacionales lideradas por China y ha criticado el aumento de su actividad militar fuera de sus fronteras. El año pasado, estableció su primera base militar en el extranjero, en Yibuti, y poco después adquirió un puerto en Sri Lanka.

Todo ello, mientras continúa su expansión por territorios disputados del Mar del Sur de China, donde ha construido islas artificiales en islotes y arrecifes en las que está instalando infraestructura militar. Esta año se ha comprobado que en algunas de ellas ya cuentan con pistas de aterrizaje que han sido utilizadas por bombarderos de su aviación. Hace pocos días, la CNN mostraba cómo el ejército chino exigía por radio a aviones de guerra estadounidenses que se alejaran de aquellos territorios, que reivindica como propios, donde los encontronazos entre ambos países han sido habituales.