Stephanie Clifford, conocida como Stormy Daniels, la actriz porno que dice haber tenido un romance con Trump
Stephanie Clifford, conocida como Stormy Daniels, la actriz porno que dice haber tenido un romance con Trump - Afp

El caso de la actriz porno Stormy Daniels podría convertirse en un calvario judicial para Trump

Diferentes abogados advierten de que, si la demanda de la «porno star» avanza en los tribunales, el presidente de EE.UU. se vería obligado a prestar declaración

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El caso de Stormy Daniels, la actriz porno que sostiene haber mantenido relaciones con Donald Trump hace más de diez años y a la que un abogado del presidente habría pagado 130.000 dólares para que guardara silencio, puede convertirse en una pesadilla para el actual inquilino de la Casa Blanca. Lo que en principio comenzó como una más entre las denuncias de diferentes mujeres contra Trump, el asunto de Daniels, cuyo nombre real es Stephanie Clifford, podría acabar costándole caro.

El diario «The New York Times» apunta, tras entrevistar a varios abogados, que Donald Trump y su letrado Michael D. Cohen podrían llegar a tener que testificar en el caso de que siguiera adelante en los tribunales la demanda que la «porno star» ha presentado para quedar liberada del acuerdo de confidencialidad que suscribió a cambio de mantenerse callada.

Este pleito abre un nuevo frente judicial en una Casa Blanca que lleva ya meses sacudida por la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre las relaciones de la campaña de Trump para las elecciones de 2016 con una supuesta «trama rusa».

Stephanie Clifford (Stormy Daniels)
Stephanie Clifford (Stormy Daniels)- Reuters

El periódico neoyorquino llega a recordar en su información que fue una demanda presentada por una empleada del estado de Arkansas, Paula Jones, contra Bill Clinton, la que llevó a abrir contra el entonces presidente democráta un proceso de «impeachment» (destitutición parlamentaria) por haber mentido sobre su relación con la becaria Monica Lewinsky.

No obstante, «The New York Times» también reconoce que el caso podría no superar sus «primeros considerables obstáculos».

La Casa Blanca ha apuntado esta semana que Cohen ha ganado un proceso de arbitraje sobre el acuerdo de confidencialidad, lo que impediría que Clifford hablara del supuesto romance, una medida que el abogado de la actriz, Michael Avenatti, considera nula. Según Avenatti y su cliente, puesto que Trump no firmó el acuerdo, ella no tiene por qué tener la boca cerrada sobre las relaciones, que habrían mantenido cuando el magnate ya se había casado con su tercera esposa, Melania, la actual primera dama.

Las peligrosas vías del caso Stormy Daniels

El acuerdo de confidencialidad entre Stormy Daniels y el abogado de Trump establecía que las partes resolverían sus diferencias a través del arbitraje. Pero si no se conforma con su laudo, algo a lo que ni ella ni su representante legal dicen estar dispuestos, el caso caería en manos de un juez de Los Ángeles, donde se presentó la demanda, para decidir si se la obliga a volver al arbitraje o permite que el asunto avance en la vía de los tribunales, donde tanto Cohen como Trump podrían exponerse al proceso de instrucción judicial, en el cual ambas partes comparten documentos e información, explica el periódico.

Robert S. Bennett, el abogado de Washington que representó a Clinton en el caso de Paula Jones, asegura a «The New York Times que una «demanda abre la puerta, y los jueces casi siempre permiten a un demandante acceder al proceso de recopilación de información y prueba», lo que en inglés se denomina «fishing expedition». El cuestionario podría incluir preguntas como: «¿Ha pagado usted dinero a otras personas?».

Un profesor de Derecho de la Universidad de Georgetown, David A. Super, señala que la demanda presentada el pasado martes por la actriz porno se centraba en una cuestión contractual limitada, pero advirtió de que el escrito precisaba que ella podría enmendarlo en el futuro para añadir los nombres de personas que habrían participado en posibles irregularidades junto con Trump y Cohen.

Super indicó que Stephanie Clifford y su letrado podrían estar empezando con una pequeña pugna dirigida a declarar nulo el contrato de confidencialidad, quizás con la intención de ampliarlo posteriormente para incluir acusaciones de que Trump y Cohen la presionaron para que la supuesta examante permaneciera en silencio. «Si eso sucediera -asegura al periódico- ellos sin duda podrían pretender que Trump prestase declaración».