Boris J0hnson, ante Theresa May en una imagen de 2017
Boris J0hnson, ante Theresa May en una imagen de 2017 - Efe

Boris Johnson entra en el laberinto del Brexit heredado de Theresa May

El favorito a «premier» aspira a una salida de la UE que evite la extinción del Partido Conservador

LondresActualizado:

Poco después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmase esta semana en una conferencia de prensa junto a la primera ministra cesante, Theresa May, que su amigo Boris Johnson «haría un buen trabajo» en el lugar de May, el favorito para ser nuevo líder británico afirmó en una reunión de diputados conservadores que su partido se enfrenta a su «extinción», según el «Daily Mail».

Las circunstancias demandan un gran líder. Si se cumple el calendario publicado, en la última semana de julio los miembros de un partido habrán elegido al primer ministro, por primera vez en la historia británica, sin el refrendo de todos los electores. Y el 57% de los 124.000 miembros del Partido Conservador cree que la mejor opción para resolver el enredo del Brexit es marcharse sin acuerdo.

Según el análisis sociológico de los afiliados de los partidos británicos que lleva a cabo un grupo de académicos dirigidos por Tim Bale, la brecha entre los conservadores y el conjunto del electorado es notable. Solo uno de cada cuatro entrevistados en muestras de la población británica quiere el Brexit abrupto. El partido del poder y del apego a la estabilidad es ahora una fuerza visionaria.

Andrea Leadsom, una de las de las candidatas al liderazgo, afirmaba en 2013 que la marcha de la UE sería un desastre económico y en una entrevista en «The Times» dice ahora que es «una oportunidad enorme», que abrirá las puertas a «un asombroso nuevo mundo para Reino Unido». Otra candidata, Esther McVey, no incluiría en su gabinete a conservadores que votaron por la permanencia.

Pero el exalcalde de Londres, Boris Johnson, es el claro favorito al inicio de una campaña electoral conservadora que en el pasado raramente ha consagrado al mejor colocado. Según la cuenta del «Financial Times», con 134 diputados sin afirmar aún sus preferencias, 42 apoyan a Johnson, 28 a Michael Gove, 26 a Jeremy Hunt, 22 a Dominic Raab, 16 a Sajid Javid y 12 a Matt Hancock.

Los aspirantes a sustituir a May tienen que confirmar, antes de las cinco de la tarde de mañana, que al menos ocho diputados del grupo parlamentario les apoyan. Puede haber algún candidato de última hora y Mark Harper (6), McVey (5), Rory Stewart (5), Sam Gyimah (4) y Leadsom (2) tendrán que pasar las próximas horas hablando con colegas para que les ayuden a superar el umbral.

Empieza la primera fase

Johnson es también el candidato preferido de los miembros del partido. El 39% lo quiere como líder, por delante de Raab (13%), Gove y Javid (9%), y Hunt (8%). Según el sondeo de YouGov para «The Times», si Johnson y Raab fuesen la pareja de candidatos elegida por el grupo parlamentario antes del 20 de junio, los afiliados le llevarían a Downing Street por el 59% contra el 41% de Raab.

La primera fase del proceso electoral es la más delicada. Trescientos políticos experimentados forman y deshacen alianzas en función de su vinculación ideológica o personal con los candidatos, calculando también quién será el más probable vencedor para que se acuerde de su apoyo cuando tenga que distribuir cargos en el Gobierno.

Los rivales velan armas. Gove advierte de que esnifó cocaína, solo cuando era periodista, porque se avecina la publicación de un libro que desvela algo ya conocido entre sus colaboradores. Stewart también está arrepentido de fumar opio en un viaje por Irán. Hunt promete ser la revelación de 2019 con más apoyos importantes en los próximos días.

Unos y otros proponen más gastos, sobre todo en educación. Pero desatascar el Brexit es el gran asunto de la política británica al que los numerosos aspirantes a la jefatura de Gobierno han dedicado sus palabras más cuidadas. Johnson dijo primero en Suiza, y ha insistido después, que el Reino Unido debe marcharse de la UE el 31 de octubre, cuando se cumple el nuevo plazo acordado en marzo, haya o no acuerdo.

Gove no descarta una prórroga. Como Hunt, Javid, el propio Johnson y otros, quiere negociar con la UE. Leadsom localizará en agosto a los líderes europeos en sus hoteles o casas de verano para explicarles su Brexit abrupto gestionado. McVey quiere que el tiempo pase sin hacer nada para que, por ley, la salida se produzca al final de octubre. Gyimah sostiene que hay que convocar un segundo referéndum.

Si el anuncio de Johnson se ha considerado un error estratégico, el de Raab afirmando que está dispuesto a decretar el fin del curso parlamentario para forzar sin oposición la marcha de la Unión Europea parece un espectacular gol en propia meta antes de iniciarse formalmente la campaña. Apelando a la voluntad del pueblo, comprometería a la reina, acabaría con la soberanía constitucional del Parlamento.

La cuenta atrás es breve para salir del laberinto en el que entran Johnson y sus colegas. El nuevo líder será anunciado en la semana que comienza el 22 de julio. Vacaciones parlamentarias hasta la primera semana de septiembre, diez días lectivos y nuevo receso para las conferencias de los partidos, hasta el 2 de octubre. El Parlamento tendrá unos 25 días para resolver un Brexit que cumple su primer trienio.

La furia «brexiter»

Y la amenaza de extinción es clara. Candidatos como Johnson o Raab que prometen salir de la UE sin acuerdo pueden caer por una moción de censura en la Cámara de los Comunes cuando confirmen sus intenciones.

Si presentan otro acuerdo negociado sin cambios radicales, que la UE no contempla, no podrán gobernar por la furia «brexiter» en su grupo.

Unas elecciones generales parecen probables. Johnson contempla la marcha abrupta para minar el Partido del Brexit pero, si no burla la aritmética del Parlamento que ya derribó a May, elecciones recientes y sondeos dicen que los conservadores sufren una sangría de votos hacia la nueva formación de Farage. ¿Aliarse con él? ¿Victoria de Jeremy Corbyn? Lo más chocante sería que precisamente Johnson, héroe de 2016, descubriese que la salida de su laberinto es un segundo referéndum.