El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 31 de marzo en una reunión en la Sala Roosevelt, en la Casa Blanca
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 31 de marzo en una reunión en la Sala Roosevelt, en la Casa Blanca - AFP
Cien días en la Casa Blanca

El baño de realidad de Donald Trump: ¿qué prometió y qué ha cumplido?

El pasado 23 de octubre, en plena campaña electoral, el presidente estadounidense presentó su «contrato con el votante». En él, figuraban 28 promesas que pretendía cumplir en sus primeros 100 días en el poder

MADRIDActualizado:

Junto a las escaleras del Capitolio y con su incombustible corbata roja —y su llamativo tupé rubio platino—, juró sobre la Biblia «preservar, proteger y defender la Constitución de los Estados Unidos». Este sábado se cumplen 100 días de la toma de posesión del presidente estadounidense, Donald Trump, quien, el pasado 23 de octubre, en plena campaña electoral, presentó su «contrato con el votante». En él, figuraban 28 promesas, 28 medidas que pretendía cumplir en estas primeras 14 semanas de gobierno. Todas ellas estaban enfocadas a hacer crecer la Economía y el empleo, frenar la inmigración ilegal y aumentar la seguridad del país. En definitiva, el mandatario pretendía hacer a «América grande de nuevo». Pero la duda es: ¿de verdad ha logrado todo lo que se proponía?

Cruzada contra el Obamacare

Trump juró y perjuró que haría todo lo posible por revocar el Obamacare, el sistema de cobertura sanitaria apadrinado por su antecesor, Barack Obama. Por ello, nada más llegar al poder, firmó su primera orden ejecutiva: una sola página que suponía el inicio del progresivo desmantelamiento de la ley, así como la reforma del sistema sanitario. Sin embargo, el pasado 24 de marzo, el dirigente recibió el que es, hasta ahora, el mayor varapalo de su mandato: el Partido Republicano —que lidera— retiró de la Cámara de Representantes el proyecto de ley. Tras días de intensas negociaciones, se llegó a la conclusión de que no tendrían suficiente apoyo en el Congreso para aprobarlo. Si esto hubiera ocurrido, Trump habría quedado desacreditado, habría dado señales de debilidad; algo que se debía evitar. El presidente aceptó esta temporal derrota y reconoció: «Tenemos que dejar que el Obamacare siga su propio camino por un tiempo».

Con el nuevo proyecto de ley, se quería reducir los subsidios estatales al sistema de salud, dejando a quienes están por debajo del umbral de pobreza a la intemperie. El objetivo era aminorar el gasto público. Esto le daría oxígeno para cumplir otra de sus promesas: recortar los impuestos.

Por una Economía más fuerte

Este miércoles, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, ha presentado el «mayor recorte de impuestos de la historia» de Estados Unidos: un plan de reforma tributaria ideado por Trump en connivencia con su equipo de gobierno. Ahora, deberá recibir el visto bueno del Congreso. La iniciativa, tan ambiciosa como controvertida, pretende reducir el impuesto a las empresas entre el 35% y el 15%. También a los ciudadanos con mayores ingresos (en este caso, del 40% al 35%). Los demócratas aseguran que estas premisas aumentarán los privilegios de quienes tienen más dinero y harán más grande la brecha entre ricos y pobres.

Acercándose a una política de proteccionismo económico, la reforma también pretende establecer impuestos para disuadir a las compañías de despedir a sus trabajadores para trasladarse a otros países, así como un incentivo a la repatriación para las grandes empresas lleven de vuelta a Estados Unidos el dinero que tienen en el extranjero. Los economistas más críticos temen que la deuda del estado aumente en miles de millones de dólares durante la próxima década.

Además, no le tembló el pulso a la hora de firmar el decreto en el que Estados Unidos abandonaba el Acuerdo Transpacífico. Una medida que, según explicó el dirigente, era beneficiosa para los trabajadores estadounidenses y que ya había prometido llevar a cabo durante su campaña electoral. La administración Obama negoció durante años las condiciones del pacto, un tratado de libre comercio que ahora tiene diez miembros: Brunei, Nueva Zelanda, Singapur, Australia, Canadá, Japón, Malasia, México, Perú, y Vietnam.

Seguridad nacional, un pilar fundamental

Uno de los pilares de la campaña electoral de Trump fue su promesa de preservar la seguridad nacional. Para ello, ha atendido a lo que ocurría tanto dentro como fuera de las fronteras de su país. Antes de llegar a la presidencia, aseguró que restablecería la Ley de Seguridad Comunitaria. Así buscaba luchar contra la delincuencia, el narcotráfico y la violencia. Por ahora, el magnate estadounidense no ha presentado la normativa, pero firmó un decreto, en febrero, para crear un grupo de trabajo sobre delincuencia.

Trump también cumplió su palabra al aprobar la construcción —o más bien ampliación— del famoso muro que separa a México de Estados Unidos, ya que ve la inmigración ilegal como uno de los detonantes de la inseguridad ciudadana. El mandatario norteamericano estimaba que se invertirán entre 10.000 y 12.000 millones de dólares, aunque el diario «The Washington Post» elevó la cifra a 25.000 millones. Y, como aseguró meses antes, pretendía que fueran los mexicanos quienes corrieran con los gastos. ¿Resultado? El presidente azteca, Enrique Peña Nieto, anuló su visita a Washington y que reiteró que su país no pagaría ningún muro. Sin embargo, a pesar del ímpetu que Trump mostraba para llevar a buen puerto la propuesta, ahora, se ha visto obligado a dar marcha atrás y anunciar que postergará su aplicación para evitar que el Congreso, que en su mayoría no apoya la medida, «cierre» su Gobierno.

Siguiendo la misma línea antiinmigración, firmó una orden para contener la inmigración procedente de siete países de mayoría musulmana: Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia, Yemen e Irak. Es su forma de combatir la amenaza del terrorismo islámico. Las protestas no se hicieron esperar y un tribunal federal bloqueó la medida hasta en dos ocasiones. También estampó su rúbrica en otro decreto que amplía las competencias de los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) para «expulsar a los más de dos millones de in-migrantes ilegales criminales del país».