Bannon y Le Pen, en el congreso del FN en Lille
Bannon y Le Pen, en el congreso del FN en Lille - REUTERS

Bannon se une a Le Pen y anuncia un movimiento ultra mundial

El exestratega de Trump se entrevista con populistas de varios países europeos

PARÍSActualizado:

Antiguo estratega y hombre orquesta de Donald Trump, Steve Bannon inauguró ayer, en Lille (norte de Francia), el XVI congreso del Frente Nacional (FN, extrema derecha), anunciando el «nacimiento» de un movimiento populista «mundial», que él aspira a «organizar» y que ya intenta articular en Europa.

Dirigiéndose a unos congresistas de extrema derecha divididos entre nostálgicos del patriarca fundador (Jean Marie Le Pen), partidarios de la «refundación» propuesta por la presidenta (Marine) y admiradores de la «estrella ascendente», Marion Maréchal-Le Pen, rival inconfesable de su tía, Bannon comenzó por dorar la píldora a los congresistas de un partido en plena crisis: «La historia está de vuestro lado. Vosotros formáis parte de un movimiento más grande que Francia, más grande que Italia, más grande que Polonia, más grande que Hungría… los pueblos se han puesto en pie, para hacer frente a su destino».

Artesano de la victoriosa campaña de Trump, Bannon se presentó a sí mismo como una suerte de «mesías» de un populismo de extrema derecha mundial, y fue acogido por Marine Le Pen y su guardia pretoriana personal como un gurú de muy altos vuelos. «Fue uno de los artífices de la victoria de Donald Trump, consiguiendo vencer el muro de la prensa: algo increíble y admirable», comentó Louis Alliot, compañero sentimental de Marine Le Pen.

Ante una audiencia seducida por un invitado tan inesperado como apocalíptico, Bannon dio un recital de populismo mundialista, sin entrar en bajos matices locales, denunciando los «estragos» del liberalismo económico, las «lacras» de las «burocracias» (norteamericanas y europeas), haciendo el elogio de unos «pueblos» tan diversos como indefinidos, sin entrar en el detalle del por qué de su presencia en el congreso del FN: hace días presentó como «estrella ascendente» a Marion Maréchal-Le Pen (olvidando que la moza odia a su tía, la organizadora del congreso del FN); y anunciando la «victoria» a un partido en plena crisis. Antes de ser la estrella invitada del congreso del FN, Steve Bannon se entrevistó con Matteo Salvini (líder de la Liga italiana), se reunió en Suiza con Alice Weidel, dirigente del partido ultra germano Alternativa para Alemania (AfD), y tiene previstos viajes y encuentros en Hungría, Polonia y otros países del Este europeo.

Tras su ruptura con Donald Trump, Bannon está convencido de que puede oficiar de «profeta» de un movimiento populista mundial, que él aspira a organizar, en nombre de un «alzamiento de los pueblos» contra las «élites dominantes». Le Pen padre ha comentado: «Marine había prometido desdiabolizar al partido fundado por su padre. No está claro que el señor Bannon encarne ese giro político».