Carteles aparecidos en Buenos Aires tras la muerte del fiscal Alberto Nisman en enero de 2015
Carteles aparecidos en Buenos Aires tras la muerte del fiscal Alberto Nisman en enero de 2015 - Reuters

Antonio Stiuso: «A Nisman lo mató un grupo relacionado con el Gobierno» de Cristina Fernández

Declaraciones del exespía que trabajaba con el fiscal argentino por decisión del fallecido expresidente Néstor Kirchner

Corresponsal en Buenos Aires Actualizado: Guardar
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Antonio «Jaime» Stiuso, el exespía que trabajaba con el fiscal Alberto Nisman por decisión de Néstor Kirchner, no dudó: «A Nisman lo mató un grupo relacionado con el Gobierno anterior por la denuncia que hizo contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Su muerte está atada a la denuncia que hizo», en alusión al procesamiento de la viuda de Kirchner, el del exministro de Asuntos Exteriores Héctor Timerman y el de un grupo de colaboradores por presunto encubrimiento de los iraníes acusados de cometer, en 1994, el atentado contra la AMIA y la DAIA, principales instituciones israelíes.

Las declaraciones del hombre que sabe demasiado sacudieron el tablero de la investigación sobre las causas de la muerte de Nisman y, de rebote, provocaron que la juez de primera instancia, Fabiana Palmaghini, pasara el caso -después de un año largo de investigación- a la justicia federal y se querellara contra la fiscal, Viviana Feinn, por haberle ocultado ese testimonio.

Según Stiuso -tal y como publica la prensa argentina- no había novedad en esta acusación a Cristina Fernández. El cerebro durante décadas de la SIDE (ex Secretaría de Inteligencia del Estado) aseguró que la había formulado el pasado año cuando le citaron, pero que Feinn decidió por su cuenta no incorporarla a la transcripción de su testimonio.

Declaraciones explosivas

El ex jefe de operaciones de la ex SIDE, cargo en rigor que desempañaba Stiuso, siguió durante quince horas seguidas con declaraciones explosivas. «La autora de toda esta locura era esa mujer», dijo en referencia a Cristina Fernández a la que señaló, junto a «Carlos Zannini (ex secretario Legal y Técnico) y Aníbal Fernández (ex jefe de Gabinete)» de actuar con ella. «El resto -añade en alusión al Gobierno- eran monos que bailaban su música».

Aunque sobre la causa pesa el secreto de sumario, resulta difícil no encontrar en algún periódico argentino la reproducción exacta de las palabras de Stiuso quien, al parecer, se refirió la mayor parte de las veces a Cristina Fernández como «ella».

«Ordenó a la SIDE que dejara de aportar pruebas a la causa AMIA»

Otra declaración demoledora fue cuando afirmó que «ordenó a la SIDE que dejara de aportar pruebas o información a la causa AMIA». En ese contexto, añadió que «en 2012 Larcher (su superior en la SIDE) me llamó por indicación de la expresidenta y me pidió que no aportara más elementos a la causa que involucraba a Irán. Desde ese momento el Gobierno no hizo otra cosa que obstaculizar nuestra tarea», pero «incumplimos la orden de Larcher. Nisman siempre siguió investigando».

La personalidad del fiscal, un hombre entusiasmado con aparecer en los medios de comunicación, en extremo cuidadoso con su imagen (utilizaba lentillas azules) y amante del protagonismo, no respondía, a juicio del veterano exespía, con el del suicida. «No se me cruza por la cabeza que Alberto se haya suicidado. Le gustaba mucho su trabajo, nunca hubiera podido suicidarse. No era temeroso. Él iba adelante, él avanzaba siempre».

Aún sin aclarar

Alberto Nisman apareció muerto el 18 de enero de 2015, durante un fin de semana, con una bala en la cabeza en el suelo del cuarto de baño de su casa. Cuatro días antes había procesado a la expresidenta Cristina Fernández y a sus colaboradores por formar una red criminal, con el objetivo de encubrir a los autores del atentado contra la sede de la AMIA y la DAIA, en el que murieron 86 personas. Nisman consideraba que el encubrimiento tenía como compensación que Argentina reanudara relaciones fluidas con Irán y entre otros, favores comerciales. El fiscal tenía previsto declarar, voluntariamente, el siguiente lunes en el Congreso sobre los detalles del procesamiento. Tras su muerte, aún sin esclarecer, la causa quedó archivada.