Un grupo de manifestantes afganos se sientan en un campamento cerca del palacio presidencial afgano mientras exigen la renuncia de funcionarios de seguridad en Kabul (Afganistán)
Un grupo de manifestantes afganos se sientan en un campamento cerca del palacio presidencial afgano mientras exigen la renuncia de funcionarios de seguridad en Kabul (Afganistán) - EFE

Al menos 18 muertos por tres explosiones durante el funeral de una víctima de protestas en Kabul

En los primeros tres meses de este año han muerto en Afganistán al menos 715 civiles después de que 2016 se convirtiera en el año más sangriento desde el comienzo de la invasión estadounidense en 2001

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Al menos 18 personas han muerto y un gran número de personas se encuentran heridas por tres explosiones consecutivas declaradas durante el funeral en Kabul de una víctima mortal de los enfrentamientos de ayer entre manifestantes y Policía en la capital afgana, según testigos de la agencia de noticias Reuters.

Las detonaciones han ocurrido concretamente en el barrio de Badam Bagh, donde tenía lugar la ceremonia por el hijo fallecido de un senador afgano, de acuerdo con la cadena de televisión afgana 1TVNews.

Las manifestaciones, que dejaron al menos cuatro muertos, comenzaron como protesta tras el trágico atentado ocurrido el miércoles en la capital afgana, hoy cerrada casi en su totalidad al tráfico ante el temor de nuevos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

Las calles de Kabul permanecen cerradas al paso este sábado en un intento de las autoridades afganas de impedir que se repitan las fuertes protestas de ayer, en las que fallecieron cuatro personas durante una marcha contra el Gobierno afgano.

La marcha tuvo su origen en el epicentro del trágico atentado del miércoles precisamente en Kabul, en el que murieron más de 80 personas y 460 resultaron heridas. Una protesta que sirvió como expresión del hastío de la población ante la incapacidad de las autoridades para poner fin a años y años de guerra en el país centroasíatico.

Aunque este sábado es día laborable en Afganistán, la mayor parte de Kabul está clausurada y el Ejército ha dispuesto numerosos puntos de control para vigilar a los transeúntes.

En los primeros tres meses de este año han muerto en Afganistán al menos 715 civiles después de que 2016 se convirtiera en el año más sangriento desde el comienzo de la invasión estadounidense en 2001, con 3.500 personas no combatientes fallecidas.