El acuerdo nuclear comienza a diluirse tras el final del ultimátum de Irán a Europa

El líder supremo, Ali Jameneí, declaró que «los estadounidenses ahora le tienen miedo a la autoridad de la nación iraní»

Corresponsal en JerusalénActualizado:

Se cumple el ultimátum dado por Irán a Europa hace dos meses y la república islámica superará el límite de la reserva de 300 kilogramos de uranio enriquecido establecido en el acuerdo nuclear firmado en 2015, un acuerdo que Donald Trump hizo saltar por los aires con la retirada unilateral de Estados Unidos y la vuelta de las sanciones. La Unión Europea no ha sido capaz de poner en marcha medidas que ayuden a Teherán a superar los castigos estadounidenses y por ello, a partir de ahora, la república islámica «aumentará el ritmo de enriquecimiento». Behruz Kamalvandi, portavoz de la Agencia de Energía Atómica de Irán (AEAI), abrió también las puertas al incremento del grado de enriquecimiento por encima del 3,68 por ciento. Este es el nivel en el que este combustible atómico sólo puede ser empleado para aplicaciones civiles, y no militares, y es el que los iraníes se comprometieron a respetar a cambio del levantamiento de las sanciones.

Europa asiste impotente al final del pacto, aunque la portavoz del servicio diplomático europeo, Maja Kocijancic, aseguró que el trabajo se ha «intensificado» para «hacer operativo» el mecanismo especial creado por Francia, Alemania y Reino Unido para facilitar el comercio legítimo con Irán. Kocijancic, sin embargo, no pudo poner un plazo y la paciencia de los dirigentes de la república islámica se agota.

Clima bélico

Irán dejará de cumplir sus compromisos por primera vez desde que firmó el pacto nuclear, tal y como lo han ratificado cada uno de los informes elaborados por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), lo que se convierte en un factor más de inestabilidad en la región en un momento marcado por los choques dialécticos diarios con Estados Unidos. Aunque los dirigentes de Washington y Teherán coinciden en que no quieren una guerra, el tono sube y Trump llegó a describir vía tuit el posible enfrentamiento como «breve» y «sin la necesidad de desplegar tropas». El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, pidió a ambas partes «evitar una escalada» y «errores de cálculo» en el Golfo, donde en poco más de un mes seis buques petroleros han sido atacados e Irán ha derribado un dron estadounidense que violó su espacio aéreo, según su versión de los hechos.

El líder supremo, Ali Jameneí, declaró, a través de su página web, que «los estadounidenses ahora le tienen miedo a la autoridad de la nación iraní» y calificó de «engaño» la última propuesta de negociación planteada desde la Casa Blanca, que llegó de la mano de nuevas sanciones dirigidas precisamente contra su persona. Después de decir el martes que Trump padecía «problemas mentales», Hasán Rohani se centró en el acuerdo nuclear y pidió a Estados Unidos que «regrese a los compromisos del pacto». Para el presidente, este acuerdo «es conveniente para ustedes, para nosotros, para la región, la ley, las instituciones internacionales y el sistema de la no proliferación, y es la vía más corta de lograr intereses comunes». Tras superar la cantidad de uranio almacenado, en los próximos meses se superará también el umbral de 130 toneladas permitidas de almacenamiento de agua pesada, el segundo de los puntos que los iraníes anunciaron iban a dejar de cumplir como medida de presión a Europa para pedir medidas de urgencia que les ayuden a superar los castigos estadounidenses.