Joyas arquitectónicas dañadas o destruidas por las guerras en Siria e Irak

Joyas arquitectónicas dañadas o destruidas por las guerras en Siria e Irak

Las guerras civiles y los ataques yihadistas han afectado de manera gravísima gran parte del Patrimonio cultural mundial. Aquí mostramos algunos de los lugares más significativos

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Las guerras civiles y los ataques yihadistas han afectado de manera gravísima gran parte del Patrimonio cultural mundial. Aquí mostramos algunos de los lugares más significativos

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  1. Gran Mezquita de Samarra (Irak)

    Samarra, la ciudad palatina que los abbasíes fundaron en el año 836, tras el abandono de Bagdad, unos 120 km aguas arriba del Tigris, tiene una de las mezquitas más impresionantes. La Gran Mezquita fue edificada entre los años 848 y 852 por el califa al-Mutawakkil; se trataba del espacio más grande para la oración del mundo islámico. Era un recinto jalonado por 44 torres semicirculares, aportando a la mezquita un aspecto de fortaleza.

    Atacada en febrero de 2006, en junio de 2007 volvió a ser víctima de los enfrentamientos entre sunníes y chíitas. Una explosión destrozó los minaretes. El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, culpó a Al Qaeda del ataque.

  2. Gran Mezquita de Alepo (Siria)

    Construcción declarada Patrimonio Mundial originalmente construido en el año 715 por la dinastía Umayyad; la mezquita es considerada una de las más antiguas del mundo. La estructura épica evolucionó a través de épocas consecutivas y obtuvo su famoso minarete a finales del siglo XI. Fue reducida a escombros en la guerra civil siria en 2013; asimismo, sufrió serios daños en los muros y los patios. Los historiadores lo han descrito como el peor daño que el patrimonio sirio ha recibido.

  3. Norias de Hama (Siria)

    wikimedia

    Estas ruedas de agua de 20 metros de ancho fueron documentadas inicialmente en el siglo V, y representan un ingenioso sistema temprano de irrigación. Diecisiete de las norias de madera sobrevivieron hasta nuestros días y se convirtieron en la principal atracción turística de Hama. Expertos en patrimonio documentaron que varias ruedas fueron quemadas por combatientes en 2014.

  4. Ciudadela de Alepo (Siria)

    La fortaleza ha existido durante al menos cuatro milenios, desde los días de Alejandro Magno, pasando por el imperio romano, mongol, y otomano. El sitio apenas ha cambiado desde el siglo XVI, y es uno de los sitios más populares de Siria, entre los que han sido declarados Patrimonio Mundial. La ciudadela ha servido como base militar en luchas recientes y varios de sus edificios históricos han sido destruidos.

  5. Castillo del Crac de los Caballeros (Siria)

    El Crac de los Caballeros, una antigua fortaleza siria inscrita en el patrimonio mundial de la Unesco y que se ha mantenido en un estupendo estado de conservación a lo largo de los siglos, no ha podido salir indemne del conflicto sirio. En julio de 2013 unos activistas denunciarion a través de un vídeo que había sido dañada por los bombardeos. Ubicada en al provincia de Homs es el escenario de combates entre las tropas del régimen de Bashar al Assad y los rebeldes.

  6. Tumba de Jonás (Irak)

    reuters

    Los miembros del EI demolieron el pasado mes de julio la mezquita de Jonás, considerada el lugar donde está la tumba de ese profeta, venerado tanto por judíos, musulmanes y cristianos. Jonás es un profeta que aparece en el Antigua Testamento y que es popularmente conocido por haber sido tragado por una ballena tras sufrir un naufrágio.

    La mezquita fue destruída mediante una violenta explosión, que llegó a dañar incluso varias viviendas cercanas. Los militantes del EI llegaron al templo y ordenaron salir a todo el mundo. Entonces, provistos de grandes mazas, empezaron a destrozar a martillazos las tumbas que había en su interior. La razón de esta medida es que la versión wahabita del Islam considera pecado la construcción de tumbas para mausoleos y de santos, ya que lo identifica con la idolatría.

  7. Palmira (Siria)

    La ciudad de Palmira se ha convertido en una auténtica base militar del ejército del régimen, que ha saqueado el lugar sin ningún respeto por las convenciones internacionales de La Haya y de París. Unas fotos tomadas por satélites han mostrado que el ejército ha construido con excavadoras una carretera de dos kilómetros que parte de un puesto de seguridad, creando una trinchera a lo largo de la zona arqueológica. También se han cavado varias trincheras y se ha colocado armamento pesado (tanques y diversos lanzacohetes) cerca de los monumentos antiguos y en varias colinas en la zona arqueológica, como por ejemplo cerca del castillo y de los monumentos funerarios que datan de los siglos I y II d.C., según relata un reportaje sobre la zona realizado por Estudios de Política Exterior.

    El objetivo de la ocupación del lugar no es proteger el yacimiento, sino todo lo contrario, ya que desde esas posiciones el ejército sirio dispara cohetes hacia la ciudad moderna, los oasis y la zona arqueológica, en la que varios monumentos, como el famoso Templo de Bel, del año 32 d.C., han resultado dañados. La información que proviene de Palmira da cuenta del deterioro de los muros del templo y del derrumbamiento de dos columnas del pórtico del lado sur. Las fotos y los vídeos muestran que unos saqueadores han robado en la casa de huéspedes y que varios sectores, como el Campo de Diocleciano y la zona de los cementerios oeste y este, han sufrido daños y excavaciones clandestinas. Y, por último, las aduanas libanesa e italiana se han incautado de objetos arqueológicos procedentes posiblemente de Palmira.

  8. Nimrud (Irak)

    El desastre más reciente ha sucedido hace un par de días. Los yihadistas han entrado con excavadoras para destruir la ciudad que un día fue la capital del imperio asirio, y que entró a formar parte de Patrimonio Mundial de la Unesco en 1985 por su importancia histórica y arqueológica. La noticía se producía una semana después de que ese grupo terrorista difundiera un vídeo en el que alardeaba de la destrucción de estatuas milenarias en el museo de Mosul y de dos toros alados en una de las entradas a la antigua Nínive, en las afueras de esa ciudad.