La rendición de Granada - Francisco Pradilla | Vídeo: Las mentiras que forjaron la leyenda negra contra España

Leyenda NegraLa falacia histórica de Teresa Rodríguez sobre los Reyes Católicos y el «Califato tolerante»

Pedro Insua, («1492, España contra sus fantasmas») desvela a ABC por qué la supuesta destrucción de la riqueza cultural islámica no es más que una mentira extendida a lo largo de los años. Una tergiversación ahora usada también por la diputada de Podemos

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Las mentiras de la Leyenda Negra siguen abriéndose camino a golpes en nuestro país. En este caso, el personaje que ha ayudado a extender las falacias que regiones como Inglaterra u Holanda forjaron sobre nuestra tierra ha sido Teresa Rodríguez, la coordinadora andaluza de Podemos y presidenta del grupo parlamentario Adelante Andalucía. Durante el pleno de investidura de Juanma Moreno como presidente autónomico celebrado el pasado miércoles, la política no dudó en señalar que, tras la Toma de Granada, los Reyes Católicos hicieron que la región volviera al medievo.

«Ustedes tienen en el acervo ideológico y político de su partido cambiar el día de Andalucía al Día de la Toma. El Día de la Toma inauguró el fin de un renacimiento andaluz que fue un esplendor de ciencias, artes, de culturas; y que inauguró, recuperó y volvió a instaurar en Andalucía la Edad Media más oscura», afirmó Rodríguez, quien tuvo que abandonar posteriormente la sala debido a una bajada de azúcar. A su vez, la coordinadora insistió en que ni el PP ni Vox quieren que los jóvenes locales «tengan la autoestima de saber que, durante siglos, Córdoba y Granada fueron capital cultural de Europa».

PARA SABER MÁS: [El falso mito de la tolerancia en Al-Ándalus, un régimen humillante para cristianos y judíos]

«No quieren que nuestros niños y niñas tengan la autoestima de saberse parte de una identidad donde María de Cazalla, Séneca, Maimónides o Averroes rezaron en cinco lenguas diferentes a cuatro dioses distintos cuando Córdoba y Granada eran esa capital europea», explicó. A su vez, tampoco dudó en cargar de forma frontal contra los Reyes Católicos y su política contra los gitanos, «a quienes» (según la propia Rodríguez) «cortaron las orejas y exterminaron en su totalidad» durante el siglo XV y XVI.

Sin embargo, para investigadores como Pedro Insua (autor de la popular obra « 1492. España contra sus fantasmas») la realidad histórica poco tiene que ver con la que narró erróneamente Rodríguez ayer. Tal y como ha desvelado en declaraciones a ABC este profesor de filosofía, sus declaraciones suponen una tergiversación histórica. En primer lugar, porque ayudan a perpetuar el mito de la «Córdoba de las tres culturas», pero también porque exagera un castigo (el de cortar las orejas) que era habitual en la Europa de la época y que solo se llevaba a cabo contra los criminales recurrentes.

La Córdoba de las tres culturas

La idea de la convivencia y la tolerancia en la Córdoba musulama es una de las más cuestionadas entre los historiadores. Uno de los que más ha cargado contra ella ha sido Serafín Fanjul, miembro de la Real Academia de la Historia y Catedrático de Estudios Árabes en la Universidad Autónoma de Madrid. En declaraciones para el reportaje de ABC « La Córdoba de las tres culturas: cuando el mito no puede convivir con la realidad», el experto incidió en que el mito de Al Andalus es «una exageración» de algún gesto de tolerancia de un sultán aislado que ha sido extrapolada a nivel general.

En sus palabras, aunque es cierto que hubo cierta tolerancia durante los dos primeros siglos de la invasión, esta se debió a que los invasores necesitaban a la población local. «A medida que avanzaba la hegemonía musulmana la tolerancia fue cada vez menor». A mediados del siglo IX todo cambió y los cristianos comenzaron a sufrir persecuciones. «Que no me cuenten que había armonía, cuando a los cristianos los crucificaban», sentencia. ¿Por qué se generalizó, entonces, esta idea? Según desveló en su momento a este diario, gracias al pasado viajero de los musulmanes.

Gloria Lora, profesora de Historia Medieval de la Universidad de Sevilla, incidió también en declaraciones para el mismo reportaje en que, en principio, los musulmanes no tenían más remedio que ser tolerantes debido a su gran inferioridad numérica. Sin embargo, añadía que ese término no albergaba el mismo significado que a día de hoy. «A los sometidos se les dan sus propias normas, jurídicas o fiscales, y se les obliga a vestir de otra manera», desvelaba. No le falta razón. Cuando se produjo la caída del Califato, a finales del siglo X, los musulmanes empezaron a ser «muy intransigentes» y cristianos y judíos fueron «cruelmente perseguidos».

De hecho, dos de los cordobeses que Rodríguez utilizó como ejemplos de la igualdad en la Andalucía musulmana tuvieron un triste final a manos de los musulmanes. Averroes fue desterrado a Lucena por los almohades en 1195, quienes también condenaron sus escritos. Pasaron tres años antes de que fuera rehabilitado por el califa. Y otro tanto pasó con el judío Maimónides, quien fue perseguido por los extremistas religiosos del Islam. Todo ello, a pesar de que quiso adaptarse a las pautas religiosas establecidas por aquellos que ostentaban el poder.

Mito judío

Rodríguez también dedicó unas palabras a la presunta destrucción de la tolerancia multicultural orquestada, según ella, por los Reyes Católicos. En sus palabras, los monarcas que devolvieron a la región a la «Edad Media más oscura». Esta afirmación representa solo una pata de una Leyenda Negra que se sustenta, por ejemplo, en la aparente crueldad mostrada por los monarcas a la hora de expulsar a los judíos de la Península Ibérica.

Las reiteradas investigaciones históricas de las que se hizo eco nuestro compañero César Cervera en su artículo « Verdades y mentiras sobre la expulsión de los judíos de 1492 por parte de los Reyes Católicos» dicen lo contrario. La realidad es que la imagen de fanatismo no es más que una falacia exagerada. Las cifras así lo demuestran. Según Insua, dos terceras partes de aquellos que podían ser obligados a marcharse se quedaron tras convertirse al Cristianisno o regresaron posteriormente. Algunos expertos incluso afirman que tan solo salieron 20.000 personas.

Pedro Insua: «La Granada de Boabdil no era una Arcadia feliz»

1-¿Eran habituales los castigos por amputación en España y en Europa durante el siglo XV?

La obra probablemente más conocida que ilustra el tipo de penas que aplicaban los tribunales civiles, anteriormente a la revolución francesa (la guillotina homogeneizó todo esto), es "Vigilar y Castigar", de Foucault.

Sí, los castigos por amputación, desmembramiento, descuartizamientos y el tormento eran habituales (las reformas que introduce Beccaria, por ejemplo, modificarán estas prácticas penales). Tanto en la aplicación de las penas de los tribunales civiles de influencia cristiana, como en el ámbito de las minorías religiosas correspondientes, como pudieran ser de los judíos. En las aljamas, por ejemplo, con su propia legislación penal, era frecuente la amputación, y los tormentos eran también muy normales (qué se lo pregunten si no a Uriel de Acosta y las que tuvo que pasar como consecuencia de la justicia judía).

2-¿Por qué es parte de la Leyenda Negra afirmar que el Califato y la supuesta «rica cultura» musulmana fue arrasada por los Reyes Católicos?

Bueno, para empezar el Califato es abolido en el 1031 como consecuencia de la guerra civil (fitna, 1009) entre los propios musulmanes. Cierto que el empuje cristiano es decisivo, pero cuando es disuelto el Califato, ni siquiera Alfonso VI había tomado Toledo, o sea que no estaba decidido en la pugna reinos cristianos y Al-Ándalus.

Por otra parte, una vez tomada Granada, hay que decir que la Alhambra es el único edifico civil del siglo XV de origen musulmán que se conserva en pie. Quiero decir con esto que fueron mucho más destructivos con el patrimonio los musulmanes entre sí, que los cristianos hacia los restos de influencia árabe o musulmana.

Por otro lado lo andalusí no puede ser “hecho diferencial” de Andalucía, porque lo andalusí, el Al-Ándalus histórico, desborda lo que hoy es la región andaluza. Toledo, Zaragoza, o Badajoz podrían reclamar tanto la cultura andalusí como Sevilla, Córdoba o Granada.

3-¿Estaban los reinos españoles tan atrasados y los musulmanes tan avanzados cómo se nos ha hecho creer?

Esto es un mito absoluto. Solo con atender a la cartografía, la navegación oceánica, y la cosmografía portuguesa y española, la superioridad de la cultura cristiana frente a la musulmana a esas alturas, el siglo XV, es total. El turco tendrá su fuerza en el ámbito mediterráneo, pero se verá desbordado por las potencias ibéricas cuando estas surquen el Atlántico y el Índico, y ulteriormente ya el Pacífico.

4-¿Supuso la toma de Granada la entrada de Andalucía y de España en una época «oscura y medieval»?

Para empezar no se puede hablar en el siglo XV de “Andalucía” sin anacronismo. Pero además la Granada de Boabdil no era, precisamente, una Arcadia feliz. Las matanzas entre familias rivales, etc., estaban al orden del día (cualquiera que visite la Alhambra terminará enterándose de la historia de los Abencerrajes).

5-¿Cuál es la evolución más destacada de los Reyes Católicos en el ámbito de las «ciencias, artes y unidad de culturas» (esa que Rodríguez ha pasado por alto)?

Además de la propia acción colombina de atravesar el Atlántico y llegar hasta las Antillas (que él creía Asia, pero al poco ya se supo que era una nueva masa continental), tenemos a varios autores que están en primera línea de la llamada “era de los descubrimientos”. Nebrija, sin ir más lejos, era un verdadero “hombre del renacimiento”, dedicándose a muchas más disciplinas, además de a la Gramática, por la que es conocido.

Me remito, para quien quiera saber, a la obra de López Piñero “Ciencia y técnica en la sociedad española en los siglos XVI y XVII que trata ampliamente este asunto (se centra en esos siglos, pero todo proviene del XV).