El hecho de que tenga una reacción leve a un alimento no quiere decir que siempre será leve
El hecho de que tenga una reacción leve a un alimento no quiere decir que siempre será leve

El mito mortal sobre las alergias alimentarias: Decir eso de «un poquito no te hará daño»

La falta de información de algunos padres hace que se preocupen menos por las enfermedades alérgicas que por otras afecciones

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Supongamos que un niño sufre una reacción alérgica de carácter leve por la ingesta de un alimento. Aunque al principio creamos que no es algo por lo que debamos preocuparnos mucho («apenas le han salido unos granitos» o «solo le pica la boca»), lo cierto es que quitar hierro al asunto es un error grave, según ha revelado el Dr. Jorge Martínez Pérez, Médico Adjunto de la Sección de Gastroenterología y Nutrición del Hospital Universitario Infantil Niño Jesús (Madrid), durante un encuentro organizado por Nutribén.

La explicación está, según contó el Dr. Martínez, en el llamado «efecto Booster» (que es con el que se trabaja en las vacunas). Este efecto hace que, mediante dosis repetidas, el sistema inmunitario tenga reacciones cada vez más frecuentes o más intensas contra lo que se supone que le agrede. Debido a este efecto el doctor explica que aunque esa persona haya tenido una pequeña reacción, si es alérgica a ese alimento la reacción que tenga a él en la siguiente exposición (segunda, tercera, cuarta...) puede ser de «compromiso vital». «El hecho de que la reacción haya sido leve no implica que sus reacciones vayan a ser siempre leves. Es más, ingerir cantidades microscópicas de un determinado alimento, o incluso tocarlo o inhalarlo, puede desencadenar reacciones alérgicas graves», explica. Esta es la razón por la que una persona afectada por una alergia alimentaria debe evitar por completo ese alimento.

Dudas frecuentes sobre las alergias

En la mayoría de los casos la alergia alimentaria en la infancia es un fenómeno transitorio. Los niños suelen perder la sensibilidad a los alimentos con mayor potencial alergénico como el huevo, la leche, el trigo y la soja. Sin embargo, existen otros alimentos como los frutos secos, los pescados o los maricos que suelen perdurar como agente alérgeno. Eso sí, como no se puede generalizar, los expertos afirman que resulta clave realizar un control exhaustivo de la alimentación en los más pequeños de la casa.

La falta de información de los padres es una de las razones por las que, en líneas generales, muestran en la consulta una menor preocupación por las enfermedades alérgicas que por otro tipo de afecciones. De hecho, tal como aseguró el Dr. Martínez durante el encuentro de Nutribén aún persisten falsos mitos o ideas preconcebidas relacionadas con las alergias alimentarias.

¿Es lo mismo celíaco que sensible al gluten?

«¿Es la enfermedad celíaca la consecuencia de una alergia alimentaria al gluten?». «No», sentenció el Dr. Martínez, quien aclaró que hoy en día se suele generalizar y denominar como celíacos a aquellos que siguen una dieta sin gluten, pero conviene saber que existen diferentes trastornos relacionados con esta proteína. Así, clínicamente, pueden darse varios casos de reacciones al gluten: enfermedad celíaca (intolerancia permanente al gluten, que requiere una alimentación estricta sin su presencia, pues es la única terapia para sobrellevarla); sensibilidad al gluten no celíaca (puede ser transitoria y desaparecer al cabo de unos años sin la ingesta de gluten) y la alergia al trigo.

¿Es mejor la leche sin lactosa?

Desde hace años existe una corriente en la sociedad que lleva a consumir leche sin lactosa simplemente por el hecho de «autodiagnosticarse» como intolerantes a esta molécula. Pero, tal como explica el pediatra, dar por hecho, equivocadamente, que la lactosa es un componente «malo» de la leche que nos hace digerirla peor es un error pues de lo que estamos hablando es de «un azúcar natural presente en la bebida». Así, tal como explica el Dr. Martínez, si dejamos de consumir lactosa sin ser intolerantes no nos resultará más digestiva ni más saludable. De hecho, lo único que conseguiremos será convertirnos en auténticos intolerantes a la lactosa.

Ante los mensajes publicitarios que indican que son leches más digestivas o saludables, el pediatra recuerda que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) prohíbe emplear el reclamo «health claim» (alegación saludable) para cualquier producto al que se le haya suprimido la lactosa.

¿Elimino los alérgenos al cocinarlos?

Tal como explica el experto, eliminar los alérgenos durante le cocinado es totalmente imposible, ya sea por un proceso de cocción, de congelación o con cualquier otra técnica culinaria.

En el caso de las bacterias, sí que resulta posible eliminarlas mediante la cocción, pues mueren si son expuestas a temperaturas superiores a 100ºC.

¿Son más graves las alergias que las intolerancias?

Aunque ambas presenten síntomas similares, es importante diferenciar entre las dos afecciones, según propone el doctor del del Hospital Universitario Infantil Niño Jesús. Mientras que las intolerancias alimenticias suelen provocar un malestar digestivo en aquella persona que ingiere un alimento que no tolera (náuseas, gases, retortijones, diarrea...), en el caso de las alergias alimentarias pueden además ocasionar «reacciones de riesgo fatal a causa de la ingesta mínima de un alimento o la exposición a un alimento (presión de garganta, dificultad respiratoria, ronquera, vómitos, dolor de estómago, urticaria, disminución de la tensión arterial...).

Por eso, el Dr. Martínez insiste en que es importante prestar atención a ambas afecciones, sobre todo cuando un niño sufre por primera vez un cuadro de alergia alimentaria.

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