Alimentos que forman parte de la dieta mediterránea.
Alimentos que forman parte de la dieta mediterránea.

Cómo saber si sigues la auténtica dieta mediterránea

Calificada como la mejor dieta para seguir en 2019, los expertos aseguran que no sólo es una combinación de alimentos, sino que se trata de un estilo de vida

Es mejor comer como los abuelos que hacer dieta

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Los seguidores de la dieta mediterránea están de enhorabuena. El ranking de las mejores dietas de 2019 que acaba de publicar la revista US News and World Report la sitúa en el primer puesto de la lista basándose en el análisis de 41 planes de alimentación que ha hecho un panel de expertos del ámbito de la cardiología, la diabetes, la nutrición y la psicología.

La idoneidad de esta dieta no es algo nuevo, ni tampoco se ha descubierto América con este ranking. De hecho, tal como recuerda Isabel Bertomeu, dietista-Nutricionista de la Fundación Dieta Mediterránea, la OMS recomendó en su informe de mayo del 2018 la dieta mediterránea para desarrollar intervenciones y políticas nacionales que contribuyan a reducir enfermedades como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el Alzheimer y varios tipos de cáncer. En 2008 la FAO ya había declarado que era una dieta saludable nutricionalmente y protegía la biodiversidad, los ecosistemas y las prácticas agrícolas tradicionales. Y en 2010 la UNESCO la incluyó en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

¿Sabes si sigues una dieta mediterránea?

A pesar de que la «dieta mediterránea» puede parecer un concepto de sobra conocido, lo cierto es que parte de la población aún no tiene claro si sigue o no una dieta mediterránea. En ese sentido, Isabel Bertomeu aclara que más que un patrón alimentario, se trata de un estilo de vida, pues incluye el uso de las recetas y formas de cocinar propias de cada lugar, las comidas compartidas, las celebraciones y tradiciones y la práctica de ejercicio físico moderado pero diario favorecido por un clima benigno.

Una opinión que comparte el Profesor Lluis Serra Majem, catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, quien aporta que una de las claves de la adherencia a esta dieta es el sofrito. «El sofrito de hortalizas y verduras con AOVE para elaborar los platos es la base de las elaboraciones culinarias de la dieta mediterránea. Una dieta que no incluya sofritos al elaborar los platos puede ser una dieta saludable, por supuesto, pero no es una dieta mediterránea», aclara el experto, quien destaca la importancia de la cebolla, el ajo y las especias en los menús.

La dieta mediterránea, no obstante, es una cuestión de proporción y frecuencias, según aclara Bertomeu, pues aunque siempre tendrán prioridad los alimentos locales, frescos y de temporada, también hay que tener en cuenta que al ser transmitida de generación en generación es un patrimonio cultural «evolutivo, dinámico y vital». Así, ha ido incorporando «sabiamente» alimentos y técnicas que son fruto de la posición geográfica y de la capacidad de mestizaje y de intercambio de los pueblos.

Los beneficios dela dieta mediterránea

La ciencia moderna ha puesto de manifiesto en la segunda mitad del siglo XX el carácter excepcional del estilo de vida mediterráneo y su influencia en la salud de la población. El profesor Ancel Keys demostró tras un cuarto de siglo de investigaciones que este estilo de vida es bueno para la salud, para un envejecimiento óptimo y para una mayor longevidad. No en vano, tal como explica Lluis Serra, que preside la Academia Española de la Nutrición, esta es una dieta que resulta especialmente útil en las fases últimas de la vida pues, según el experto, se ha demostrado que las personas mayores que siguen la dieta mediterránea viven más años.

Otro de los beneficios que ha demostrado el estudio Predimed, según detalla el Profesor Serra, es su carácter preventivo tanto en el caso de las enfermedades cardiovasculares como en las cerebrovasculares (ictus y vasculopatías periféricas), así como en los casos de obesidad y diabetes. «A mayor adherencia a la dieta mediterránea, menos obesidad. Y en el caso de la diabetes, se ha demostrado que sería posible reducir los nuevos casos diabetes en más de un 60%», explica.

Con respecto a su carácter preventivo frente al cáncer, el Prof. Serra señala que el estudio publicado en JAMA, liderado por la investigadora Estefanía Toledo, revela que seguir la dieta mediterránea puede reducir el riesgo de padecer cáncer de mama.

También se ha descrito, según explica el Prof. Serra su influencia positiva en la función cognitiva, en la prevención de la depresión, las enfermedades respiratorias, las alergias alimentarias y, a nivel global, una mejora en la calidad de vida en los niveles altos de adherencia a la dieta mediterránea.

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