Cinco sencillas meriendas veraniegas fresquitas y saludables para los más pequeños

Recetas nutritivas y refrescantes para ayudar a los más pequeños a sobrellevar mejor el calor

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Durante el verano la alimentación se descontrola un poco, especialmente la de los más pequeños de la casa. Cambios de horarios, ruptura de rutinas establecidas, mañanas de piscina, tardes de juegos y temperaturas que rozan los 40 grados en algunas comunidades españolas pueden provocar que los niños pierdan el apetito o «coman mal».

¿La solución a este problema que causa tantos quebraderos de cabeza a los padres? Tratar de mantener una dieta equilibrada, hacer una preparación más apetecible con los alimentos de la temporada en la que nos encontramos y buscar ideas más divertidas para que los menores disfruten de todas las comidas del día.

Marina Gras Patiño, dietista especializada en nutrición clínica y deportiva, nos da cinco recetas de meriendas veraniegas para que los niños pasen mejor los días más calurosos de la época estival. Fresquitas, nutritivas y sencillas, una opción muy interesante puede ser prepararlas en familia.

Receta: Helados caseros

Existen pocas maneras más deliciosas de combatir el calor de verano con un helado. Sin embargo, su valor nutricional es nulo debido a la alta concentración de grasas y azúcar que presentan por cada unidad.

Pero no hay que preocuparse ni privarse por completo de esta refrescante alternativa. La especialista propone maneras de disfrutar de este producto de una manera saludable.

Tenemos dos opciones para prepararlos:

1. La primera de ellas comienza metiendo al congelador fruta como, por ejemplo, un plátano y algunas fresas. Cuando estén en el punto exacto, es el momento de triturar los ingredientes –con o sin yogur natural o griego natural– para que quede con la textura del helado.

Añadir chocolate negro a partir del 70% rallado o triturado y/o frutos secos picados puede darle un toque muy rico y diferente a esta receta.

2. Para la segunda alternativa será necesario comprar moldes de polos. Después de triturar la fruta que hayamos seleccionado, hay que echarla en los recipientes y congelar la que será nuestra merienda. Una vez que esté congelada, se puede tomar tal cual.

Otra idea es derretir chocolate negro y echarlo por encima, se solidificará rápido por el frío del helado. Añadir frutos secos antes sobre otra capa de chocolate para que no se caigan, también puede ser una alternativa interesante para que los niños disfruten aún más de la merienda.

Receta: Brochetas de fruta

El consumo de fruta es muy importante y más si se trata de niños. Su alto contenido en nutrientes las hacen fundamentales para su crecimiento y el buen funcionamiento de su organismo.

Las brochetas de fruta son una estupenda opción para que los menores miren con otros ojos este producto tan bueno para ellos y aprendan a disfrutar del abanico de sabores que ofrece.

Modo de preparación:

Lo primero que hay que hacer es picar fruta variada que hayamos elegido y comprado previamente. Cortar las piezas elegidas en trozos de diferentes tamaños o con formas que el niño reconozca hará que sea aún más divertido el proceso de elaboración. Una vez realizado este paso, solo queda pinchar los pedazos en palillos alargados y disfrutar de la merienda.

Derretir chocolate negro a partir del 70%, echarlo sobre la fruta y dejarlo enfriar, vuelve a alzarse como otra manera de hacer esta receta más apetecible para muchos pequeños a los que les cuesta comer este producto.

Receta: Sandía congelada

La sandía es la fruta reina del verano. Dulce, ligera y refrescante, trae un sinfín de beneficios para nuestra salud y la de los más pequeños de la casa.

Es mineralizante, antioxidante y contiene pocas calorías. En otras palabras, nos ayuda a estar hidratadosy a recobrar las fuerzas que perdemos con las altas temperaturas que traen las vacaciones estivales. Muchos la definen como una «golosina natural».

Modo de preparación:

Partimos la sandía en forma de «triangulitos» y la pinchamos en tenedores pequeños que tengamos por casa o palillos medianos como los que traen muchos helados. Una vez picada, se introduce al congelador durante unos minutos.

Cuando esté congelada, ¡a comer! Es una forma diferente y fresquita de tomar fruta.

Receta: Yogur con fruta

Delicioso y nutritivo, así es como puede definirse la combinación de yogur con frutas. Esta receta se convertirá en la delicia de muchos padres debido a su sencilla elaboración.

Dependiendo de la fruta seleccionada, los nutrientes que aportará esta merienda serán diferentes. Por su parte, el lácteo empleado contiene múltiples beneficios para la salud de pequeños y mayores.

Modo de preparación:

En un bol picamos la fruta deseada y mezclamos con un yogur natural o uno que sea griego natural. Es mucho mejor opción que comer yogures de sabores a fruta. ¡O simplemente fruta variada!

Otra alternativa para realizar esta receta es echar en un recipiente leche o yogur natural y picar fruta. Al finalizar, se añaden copos de maíz, copos de avena y una onza de chocolate negro picada o rallada. Muy sencillo y rápido, este último toque hará más rico en sabores el plato.

Receta: Tostas o sándwiches integrales

¿Qué hay más típico que los sándwiches o bocadillos para merendar? La imagen de varios niños y niñas con su «bocata» en mano nos viene a la mente si imaginamos una tarde tomando un tentempié en el parque.

Fácil y sencilla, esta receta es llevada a la práctica por muchos padres. Eso sí, importante, esta comida será saludable en la medida en la que cuidemos su continente y su contenido.

Modo de preparación:

Con aguacate y tomate; con queso; con atún y tomate; con tomate y jamón serrano; con lechuga, tomate y huevo cocido o con plátano y chocolate negro. Existen mil combinaciones diferentes.

Intenta que sea un pan integral de calidad y elige un relleno con ingredientes saludables.

Acostumbrar a los niños a comer bien

«Uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI», así define la Organización Mundial de la Salud (OMS) la obesidad infantil, a la que califica de «epidemia». Actualmente los datos sobre esta enfermedad crónica de origen multifactorial prevenible van en aumento y una de las razones es que las meriendas infantiles están cargadas de azúcar, grasas vegetales y harinas refinadas.

La especialista recomienda priorizar la ingesta de frutas, verduras, hortalizas, proteínas de calidad –como las legumbres, el huevo, el pescado y la carne blanca– y de grasas saludables –entre las que se encuentran el aceite de Oliva Virgen Extra, el aguacate y los quesos– en nuestra rutina diaria.

Con estas cinco opciones de meriendas introducimos frutas y verduras en diferentes formatos, y además de forma divertida. Prepararlas durante estos días ayudará a que los menores consuman alimentos que son buenos para ellos con mayor facilidad.

«Es importante acostumbrar a los niños a comer de forma saludable desde "pequeñitos" porque es el mejor momento para aprender hábitos saludables», concluye Gras.

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