Jornada «Conversaciones de Mayores» celebrada en EspacioCaixa Murcia - Carolina Minguez
Alimentación

«No se puede comer lo mismo a los 40 años que a los 65»

Los errores y consecuencias de llevar la misma alimentación según avanzamos en edad

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No hay duda de que mantener una dieta equilibrada contribuye positivamente a mantener una buena salud, prevenir enfermedades y disfrutar de una mayor longevidad. Según se avanza en edad, el organismo cambia y realizar una alimentación adecuada cumplidos los 65 años se hace igual de imprescindible para disponer de una buena calidad de vida.

Sin embargo, muchas personas mayores tienden a descuidar su forma de alimentarse. Son diversas las razones, tal y como quedó patente durante la jornada «Conversaciones de Mayores», organizada por ABC y Obra Social «la Caixa» en Murcia. Una de ellas es, según destacó Magda Carlas, doctora del departamento de Nutrición de la Clínica Eugin de Barcelona, la pérdida de apetito. «Cada edad tiene sus peculiaridades a la hora de comer; no se alimenta igual una persona de 40 años que una de 70. Según se avanza en edad el metabolismo cambia, genera menos jugos gástricos, se saliva menos, se padece mayor estreñimiento, surgen problemas de dentadura que dificultan en cierta medida la ingesta de determinados alimentos, se pierde el sentido del olfato y el gusto, los problemas de movilidad física favorece que pasen menos tiempo cocinando o realizando la compra –cualquier cosita les vale para comer– e, incluso, la soledad también les influye reduciendo el apetito porque a nadie le gusta comer solo».

«A partir de la sexta década de vida el cuerpo disminuye la absorción de nutrientes y es más fácil que tenga carencias»

Alimentos naturales

Consuelo Costa, cocinera en la Peña Huertana «Las Viñas» e impulsora de la Muestra de Vino y Alimentación de la región de Murcia, defendió durante la jornada que sobre todo las personas mayores deben preocuparse por preparar sus platos con comida fresca y natural para propiciar esta mayor absorción de nutrientes tan necesarios en la última etapa de la vida. «El problema es que se comenten muchos errores en la cocina como echar una pastilla a un caldo para que tenga más sabor. No nos damos cuenta de la enorme cantidad de sal que le estamos agregando. Es mejor añadir hierbas aromáticas o apio que dan mucho sabor a un caldo, o el perejil, que contiene cuatro veces más vitamina C que una naranja. Incluso se pueden hacer las propias pastillas de forma casera al hacer el caldo, reducirlo y congelarlo en cubitos. También hay trucos para hacer una carne o pescado hervidos y darles un poco de sabor: basta con ponerlos primero en una sartén con un poquito de aceite de oliva y dorarlos antes de añadirlos al agua. El caldo que queda no es solo será agua, llevará más sabor».

En cuanto a las legumbres y verduras explicó que es mucho mejor cocinarlas vivas; es decir, «no echarlas con el agua fría y dejar que cuezan y cuezan, sino que cuando el agua esté hirviendo es entonces cuando se echa la verdura solo unos minutos para que conserve sus nutrientes y sabor. La cuestión es buscar siempre alternativas, pero saludables».

No obstante, Joaquín Maestre, ingeniero Agrónomo y ex presidente de la Asamblea de Regiones Europeas Hortofrutícolas, matizó que no se debe identificar que la comida natural es buena y la elaborada mala. «Si una persona pudiera cocinar diariamente sería lo mejor, no hay duda, pero en ocasiones los mayores o no saben o no pueden hacerlo y recurren a la comida preparada de manera industrial, sino totalmente de manera parcial».

«La comida congelada proporciona más nutrientes que los alimentos frescos, salvo que hayan sido recolectados la misma mañana en que se consumen»

Menos sensación de sed y más alcohol

Pero la comida no es lo único importante que debe tener el organismo para un correcto envejecimiento, los líquidos son también esenciales. El inconveniente, tal y como señaló la doctora Carlas, es que con los años se tiene menos sensación de sed. «Aún así, las personas mayores deben hidratarse y tomar mucha agua o líquidos a través de la fruta, caldos, gazpacho...».

Durante la jornada se explicó que hay personas que aumentan el consumo de bebidas alcohólicas a estas edades precisamente en una falsa creencia de que sus efectos les ayudarán a sobrellevar las largas enfermedades de sus cónyuges, su pérdida o apaciguar su soledad. Ante esta situación, Magda Carlas advirtió que hay que tener cuidado con el alcohol porque las personas mayores procesan menos el etanol y su ingesta se hace más tóxica para el organismo. Y nunca tomarlas con el estómago vacío», aseguró.

Cuando la mujer fallece, el viudo muchas veces no sabe cocinar y descuida su alimentación

Joaquín Maestre no dejó pasar por alto que cuando en un matrimonio es la mujer la que fallece y el hombre es el que se queda solo, «se le suma muchas veces la dificultad de que él no sabe cocinar, por lo que debe pensar en opciones como buscar un restaurante cercano que le prepare un menú casero de calidad, comprar comida elaborada o contratar a alguien que se lo haga en casa. Claro, todo depende del presupuesto con el que uno cuente».

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