Una patrulla de la Policía Municipal, este lunes, en la Puerta del Sol
Una patrulla de la Policía Municipal, este lunes, en la Puerta del Sol - ISABEL PERMUY

Carmena impone restricciones al tráfico y olvida que el 80% de su flota es contaminante

El Ayuntamiento fija en su Plan A de calidad del aire un parque limpio para 2020, pero gasta 1,5 millones de euros en diésel y gasolina en dos años

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Para el Gobierno de Manuela Carmena la salud de los madrileños es prioritaria y por eso impone medidas restrictivas al tráfico privado como Madrid Central o el endurecimiento del protocolo para episodios de alta contaminación. Pero el veto a los vehículos más antiguos y a aquellos que funcionan con diésel o gasolina sólo llega a los ciudadanos, ya que el 81,10% de la flota municipal utiliza exclusivamente estos combustibles y pueden circular por la ciudad libremente.

Según informan fuentes oficiales del Área de Economía y Hacienda que dirige Jorge García Castaño, de los 2.191 vehículos de los que dispone el Ayuntamiento –la mayoría de Policía Municipal–, 728 funcionan con motor diésel y 1.049 con gasolina. Tan solo 131 son eléctricos y 113 de gas natural comprimido. El resto, mixtos: 84 de gasolina y gas licuado; 85 híbrido de gasolina, y uno de gasolina y gas natural.

Previsiones complicadas

El Plan A reconoce que el parque móvil del Consistorio «tiene una importante repercusión en la calidad del aire de la ciudad» dada su magnitud. En la medida 18 propone una flota de vehículos municipales limpia para 2020. Fija para entonces que entre el 60 y el 75% de los automóviles sean de emisiones cero o Eco. En 2030 lo eleva al 80 o el 90%.

Sus previsiones son difíciles de cumplir. El pasado 15 de noviembre, la Junta de Gobierno de la ciudad aprobó dos paquetes plurianuales (de noviembre de 2018 a octubre de 2020) por un montante de 1,5 millones de euros para comprar gasolina y diésel para su automoción y la calefacción de edificios de la Administración.

El lote 1, valorado en 638.383 euros –26.600 euros mensuales–, está previsto para, como comunicó Economía, dar servicio a siete depósitos municipales en los que se surten determinados vehículos que, por sus características, no pueden repostar en una gasolinera. Es el caso de los camiones de bomberos, tractores y maquinaria de parques y jardines.

También sirve a los depósitos de grupos electrógenos que dan suministro eléctrico en casos de situaciones de emergencia en algunos edificios municipales.

El lote 4 asciende a 922.528 euros –65.000 euros mensuales– y trata la adquisición de gasóleo tipo C para calefacción en edificios municipales. Explican desde el Área de García Castaño que actualmente existe una veintena de edificios, en su mayoría polideportivos, que utilizan este combustible para su sistema de calefacción y climatización de piscinas y edificios. «Dichos sistemas está dentro de un proceso de sustitución programado y serán retirados por sistemas basados en gas natural o bombas de calor eléctricas, por lo que está previsto que para finales de 2019 su uso sea marcadamente residual», especifican. En 2014, refieren, existían 69 depósitos que dependían de este tipo suministro de energía de gasóleo, reduciéndose a 20 depósitos en la actualidad.

Protesta inesperada

Desde el equipo municipal, ponen énfasis en que en 2019 los 120 vehículos de los que disponen para prestar los servicios administrativos, y que dependen del área de Economía, serán eléctricos. La EMT es la que mejor está haciendo los deberes en renovación de su flota. Según consta en su página web, de los 2.050 autobuses que tiene, el 82,63% es parque verde, aunque sólo un 1,73% eléctrico.

Madrid Central entrará en vigor –si los recursos del PP no lo impiden– el próximo viernes y aún continúa encontrando detractores. Ayer, a las 10.30 horas, cerca de u n centenar de autobuses intentaron colapsar la Gran Vía para protestar –sin haber comunicado previamente a Delegación de Gobierno– en contra de la medida circulatoria. La Policía Municipal los sacó rápidamente de la arteria centenaria y a las 12 horas ya se habían disuelto. Las Fuerzas del Orden no lograron identificar a los promotores de esta manifestación rodada que se sucedió en Cibeles con la de los taxistas contra las VTC.