Un autobús interurbano, en una de las marquesinas de Conde de Casal
Un autobús interurbano, en una de las marquesinas de Conde de Casal - Google Maps

Agreden con litronas, patadas y puñetazos a un conductor de autobús en Conde de Casal

El empleado fue atacado por dos jóvenes que le ocasionaron contusiones en la cabeza, un hombro y la espalda, además de importantes secuelas psicológicas

MadridActualizado:

Un conductor de la línea de autobuses interurbanos 331, que conecta la localidad de Rivas Vaciamadrid con Conde de Casal, sufrió una paliza a manos de dos viajeros que le propinaron patadas y puñetazos y le golpearon con dos botellas de litro de cerveza en la cabeza. Los hechos tuvieron lugar poco después de las 22 horas del pasado domingo cuando los agresores recibieron la recriminación del empleado por escuchar música a todo volumen molestando al resto del pasaje. No contentos con su actitud, los jóvenes -ninguno superaba la veintena de edad, según testigos presenciales- empezaron a consumir alcohol, circunstancia totalmente prohibida por el Reglamento de Viajeros.

Pese a que el trayecto continuó bajo una fuerte tensión, no fue hasta alcanzar la última parada, en Conde de Casal, cuando uno de los vándalos se acercó a la parte delantera del autobús y le atacó con una litrona. Tras ello, la víctima cayó al suelo y recibió varias patadas, puñetazos y un segundo botellazo. Dada la virulencia del ataque, los sanitarios del Samur-Protección Civil tuvieron que trasladarle al hospital donde fue sometido a un examen médico más exhaustivo. El agredido, que trabaja para la compañía La Veloz, sufrió contusiones en la cabeza, un hombro y la espalda, además de importantes secuelas psicológicas.

Tras recibir el alta, el chófer presentó el martes la correspondiente denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Rivas Vaciamadrid, que trasladó el caso a la Policía Nacional al suceder la paliza en la capital. Los agentes tratan de localizar ahora a los agresores, que huyeron del lugar sin que nadie se interpusiera en su camino.

No es la primera vez que se repiten este tipo de actos en los autobuses interurbanos que circulan por la Comunidad de Madrid. Hace años, los sindicatos exigieron al Gobierno regional la instalación de cámaras en el interior de los vehículos tras registrarse la enésima escalada violenta contra conductores y revisores en diferentes horarios y trayectos. Solicitaron, además, un refuerzo del personal de vigilancia y la colocación de mamparas para proteger a los chóferes, de la misma forma que ocurre en los de la EMT.