El doctor, en su consulta compostelana, muestra la evolución de una paciente
El doctor, en su consulta compostelana, muestra la evolución de una paciente - MIGUEL MUÑIZ
MEDICINA

Un tratamiento para la artritis, el «milagro» contra los ojos saltones

El hallazgo, realizado por un oftalmólogo gallego, es eficaz es un 95 por ciento de los casos

SantiagoActualizado:

Detrás de los conocidos popularmente como «ojos saltones» se esconde una patología desconocida para la que, hasta hace poco, no existía tratamiento. Su nombre científico es orbitopatía tiroidea y afecta generalmente a mujeres que, a su vez, padecen hipertiroidismo. Estas pacientes, de entre 20 y 70 años, suelen desarrollar en cuestión de muy pocos meses una inflamación ocular que transforma su rostro y su gesto hasta dibujar en ellas una mirada de susto permanente, empujando sus ojos fuera de cavidad. El oftalmólogo compostelano José Vicente Pérez Moreiras conoce de cerca esta realidad, a la que se enfrentó durante años desde su clínica, sin apenas recursos. «Esas mujeres —la enfermedad afecta a 5.000 españolas al año frente a unos 1.000 hombres— llegaban totalmente deprimidas y escondidas tras unas gafas de sol. Se les daba cantidades altísimas de cortisona, pero era un tratamiento que no solía funcionar. Estaban abandonadas», detalla este especialista.

Pero una cadena de coincidencias y la intuición de este profesional con décadas de experiencia cambió la suerte de estas pacientes para siempre. «En 2008, a raíz del artículo de una investigadora, empecé a buscar un inhibidor para una de las proteínas que provoca la inflamación. Llamaba a las farmacéuticas diciendo lo que necesitaba, pero no existía», recuerda el oftalmólogo. Hasta que un día, una afectada —también médico— lo informó de que el fármaco que él solicitaba acababa de salir al mercado como tratamiento para la artritis reumatoide juvenil. «Y le dije, hágase los análisis e inyécteselo». Transcurridos cuatro meses, Pérez Moreiras recibió una llamada diciendo que la patología que la médico sufría había desaparecido por completo y su rostro volvía a ser el de antes de la enfermedad. Para confirmar que este medicamento era la cura que estaba buscando, Moreiras contactó con ocho hospitales españoles de referencia y les trasladó el caso, logrando un proyecto de investigación del Gobierno español en 2012. Los resultados de estos ensayos fueron asombrosos. Después de suministrar el tratamiento entre 4 y 7 meses, un 95 por ciento de los casos se resolvieron sin cirugía.

Hasta el momento, Moreiras ha aplicado el fármaco a unos 200 pacientes y su descubrimiento ya está siendo probado también al otro lado del océano. «En Estados Unidos llevan tres años usándolo y todas sus comprobaciones me han dado la razón. En pocos meses se ven los resultados y las operaciones han quedado limitadas a un 30% de los casos», incide el especialista. Con los datos en la mano y la evolución contrastada de centenares de pacientes, Moreiras lucha ahora para que esta solución se dé a conocer. «Es un descubrimiento mundial, de suma importancia. Un experto holandés me dijo: "usted va a cambiar el mundo". Y le contesté: "El mundo ya ha cambiado, solo hace falta creerlo"», asegura para dar cuenta de lo revolucionario de un hallazgo que ya ha empezado a cambiar vidas. El descubrimiento se ha dado a conocer en la revista American Journal of Ophthalmology y también se ha publicado en «El Correo Gallego».

Entre 4.000 y 7.000 euros

Esta inflamación ocular autoinmune es propia de los países desarrollados, se vincula al estrés y afecta sobre todo a las mujeres. Cerca de 4.000 son diagnosticadas cada año en España. Sin el tratamiento oportuno, la enfermedad se hace visible en cuestión de pocos meses y puede tardar hasta quince años en desaparecer, con las secuelas emocionales y físicas que implica. Algunas afectadas llegaban a someterse a hasta ocho operaciones. El precio del nuevo tratamiento oscila entre los 4.000 y los 7.000 euros. Un coste «alto» que evita muchas cirugías.