Incendio en la provincia de Pontevedra
Incendio en la provincia de Pontevedra - ABC
GALICIA

Los incendiarios se enfrentarán a multas de hasta 2 millones de euros

El Gobierno gallego extrema las sanciones para blindar los espacios protegidos

SantiagoActualizado:

En la guerra contra el incendiario todo vale, incluidas unas multas que se podrán elevar hasta los dos millones de euros, más gastos. «Esto es hablar en serio de incendios forestales en espacios protegidos» manifestó a su salida del Consello semanal el presidente Alberto Núñez Feijóo, que explicó que la cuantía máxima de esta horquilla estará reservada para los infractores que ataquen enclaves de singular vulnerabilidad. Según este proyecto para la ley de Patrimonio Natural de Galicia —el actual data de 2001— la Xunta pretende dar una «mayor protección» al patrimonio natural y también aumentar la «participación social» mediante la puesta en marcha de mecanismos de colaboración entre las administraciones, las instituciones y los particulares. Entre las novedades a las que ayer dio visto bueno el Consello, y que ahora iniciarán el trámite parlamentario, se incluye la posibilidad de declarar «microrreservas» en aquellos lugares con una superficie inferior a 20 hectáreas en las que pueda haber «hábitats susceptibles de protección».

También se modifica el régimen sancionador, ya que aumentan las cuantías y se pone el foco en la reposición del daño causado. Uno de los cambios más llamativos pasa por la eliminación de la categoría de infracción menos grave, lo que reduce la clasificación a tres grados y enmarca las multas entre los 100 y los 2 millones de euros. Sobre este extremo, el texto indica que en aquellos casos en los que el incendiario reconozca su responsabilidad, el importe a pagar podrá reducirse en un 20 por ciento. Además, si el infractor llega a restaurar este medio natural, se le impondrá la sanción inmediatamente inferior al tipo de sanción que le correspondería de inicio.

Brigadista condenado

Coincidiendo con la propuesta del Gobierno gallego para endurecer las sanciones a quienes queman el monte, ayer se conoció el acuerdo a tres partes entre un brigadista acusado de causar tres incendios forestales en Lobios (Orense) y la Fiscalía y la propia Xunta. Según el pacto, al incendiario se le rebaja la pena de prisión a tres años y se sustituye por una medida de libertad vigilada, al estimarse la eximente completa. La medida de libertad vigilada fue contemplada para que el acusado pueda continuar durante esos tres años con el tratamiento psiquiátrico para la enfermedad que padece. Un tratamiento que inició ya durante su estancia, de casi un mes y medio, en prisión provisional por estos hechos.

En la vista oral quedó de manifiesto que el brigadista prendió los fuegos cuando iniciaba su jornada laboral como brigadista, con condiciones climatológicas favorables para la propagación debido a las altas temperaturas. Sobre estas acusaciones, el abogado de la defensa indicó que la conducta de su cliente respondía a su enfermedad psicopatológica que «le llevaba a no tener un conocimiento real de sus actos y no darle la trascendencia que dichos hechos tenían». «M.G.F. prendía fuego y, una vez que se daba cuenta de los hechos, no sabía explicar el motivo por el que lo hacía», quiso acla