Imagen exterior del Gran Hotel, gestionado desde 2015 por Eurostars
Imagen exterior del Gran Hotel, gestionado desde 2015 por Eurostars - EUROSTARS

Hotusa compra en La Toja el emblemático hotel de reyes, presidentes y premios Nobel

El grupo del empresario gallego Amancio López Seijas cierra con el Popular la venta de un lujoso complejo

SantiagoActualizado:

El Grupo Hotusa acaba de firmar la compra de un pequeño pedazo de la historia turística de Galicia. La compañía, que preside el empresario lucense Amancio López Seijas, anunció el pasado jueves la adquisición al Banco Popular del Gran Hotel de la Toja y del Balneario Isla de la Toja, un complejo plagado de historia que se abre al mar desde la boca de la Ría de Arousa.

La operación encierra algunos detalles simbólicos. Para más de una generación, las cinco estrellas del Gran Hotel de La Toja simbolizan una aspiración de lujo, éxito y cierto aire de glamour que impregna la presencia de muchos de sus huéspedes en la costa pontevedresa. Parte de esa sensación se recoge en las palabras López Seijas, quien agradeció a través de un comunicado el «privilegio» y «la oportunidad» de poder hacerse con «dos auténticos referentes de la hotelería en Galicia».

Hasta el momento, Hotusa ya gestionaba desde junio de 2015 el día a día de las instalaciones a través de su cadena Eurostars. Pero ahora da un paso más allá. Además de los dos hoteles, la operación sellada con el Popular incluye la cesión del Casino --otro símbolo--, el Palacio de Congresos y el restaurante «Los Hornos». «Un refuerzo de lujo para complementar la actual oferta de servicios y ampliar nuestro nicho de mercado», en palabras de Seijas.

El origen: un burro

El Gran Hotel de La Toja es el único balneario de cinco estrellas en Galicia. Cuenta con 199 habitaciones, 17 suites, y ofrece un amplio abanico de servicios de hidroterapia y talasoterapia. Pero los orígenes son algo más prosaicos. O quizá no. En 1899, Emilia Pardo Bazán narró en el boletín «La Ilustración Artística» la historia de un «borrico, cubierto de mataduras y de tiña» que se curó de todos sus males al revolcarse en los fangos terapéuticos del islote. Así, su dueño, pensando que iba a encontrarse con un animal moribundo, halló «un burro sano, saltando, con el pelo tan reluciente que envidiaría la cabalgadura de Sancho Panza».

Todo lo que vino después es una historia salpicada por la aristocracia (su benefactor fue el Marqués de Riestra) y las familias de alta alcurnia que veraneaban en La Toja. En 1907 se inauguró el Gran Hotel gracias a los diseños del arquitecto orensano Vázquez-Gulías, ganador de un concurso que le catapultó a la esfera internacional y en cuyos planos que se requería el uso, por primera vez en Galicia, de hormigón armado.

Después vino el éxito, solo interrumpido por el estallido de la Guerra Civil y la reconversión del hotel en un centro sanitario. Pero su popularidad, consagrada incluso a escala nacional gracias a la comercialización de los jabones La Toja, le permitió recuperar fuste enseguida, y abrir sus puertas a los huéspedes VIP.

La lista es interminable. En 1989 acogió una reunión del Club Bilderberg en la que estuvieron presentes el actual Rey Emérito, Don Juan Carlos, el entonces presidente de Gobiero, Felipe González, y algunos de los hombres más influyentes de planeta. Igual de conocido es el hospedaje de Gabriel García Márquez, Severo Ochoa, o artistas como Julio Iglesias o Manolo Escobar. Todos en sus respectivas épocas. Incluida la actual: allí se deja ver con frecuencia Mariano Rajoy, a quien 'cazaron' bailando «Mi gran noche» de Raphael en los salones del Gran Hotel.