Pogorelich, durante una actuación en el Festival de Lucerna, en 2013
Pogorelich, durante una actuación en el Festival de Lucerna, en 2013 - OSG/CEDIDA
MÚSICA CLÁSICA

La OSG se va de gira con Ivo Pogorelich

La Sinfónica se une a uno de los pianistas más reconocidos de las últimas décadas para una serie de conciertos en el Auditorio Nacional de Madrid y Alicante

SANTIAGOActualizado:

Ya no es el joven de pelo desordenado y gesto barbilampiño que sacudió los cimientos de los cánones pianísticos de los años ochenta, cuando sus interpretaciones heterodoxas del gran repertorio causaban a la vez admiración y desprecio. De él, Martha Argerich aseguró que era «un genio», y abandonó el jurado del concurso Chopin de Varsovia cuando le dejaron fuera de la final. Su leyenda se agigantó cuando plantó a Karajan durante una grabación porque no ensayaba tanto como el pianista quería.

A sus 60 años, Ivo Pogorelich se ha asentado en una suerte de condición como pianista interior, marcado por la muerte de su mujer (y profesora) Alice Kederadze en 1996. A partir de este momento no volvió a grabar más discos para la DG, el sello que confiaba en tener entre manos un fenómeno de esos para marcar una época. Ahora, si se le quiere disfrutar, hay que ir a la sala de conciertos.

Hoy Pogorelich, que solo interpreta dos programas por temporada —uno para sus recitales como solista, otro para cuando le acompaña una orquesta— garantiza que no deja indiferente al espectador, porque en este o aquel pasaje, emerge el artista genial que reventó los clichés de lo establecido, al que un piano se le convierte en un forte o un legato muta en staccato por necesidad expresiva. Su obra discográfica está plagada de esos caprichos de intérprete, seguramente no para el gusto de los más convencionales.

En ruta

La Orquesta Sinfónica de Galicia apuesta por Pogorelich para volver a tocar el mismo concierto de Rachmaninov con el que conjunto y solista coincidieron por primera vez en 2008, el majestuoso nº 2. Ahora, no solo lo interpretarán esta noche en el Palacio de la Ópera de La Coruña, sino que ambos se embarcarán en una pequeña gira de conciertos que les llevará mañana al Auditorio Nacional de Madrid —dentro del ciclo Fundación Excelentia— y, al día siguiente, a Alicante. El programa lo completará la Cuarta Sinfonía de Tchaikovsky. Si en 2008 dirigía Víctor Pablo Pérez, ahora lo hace Dima Slobodeniouk, la batuta que vino del frío para seguir construyendo y perfeccionando el sonido de una de las mejores orquestas de nuestro país.

El origen de la gira está en una propuesta de la OSG a la Fundación Excelentia y a Alicante para hacer tándem con el pianista, y este aceptó. El recuerdo de su colaboración en 2008 fue suficiente para que el intérprete exigiera al conjunto coruñés en la que será su segunda salida de Galicia en la presente temporada. En marzo, ya participó como invitado en Bilbao en el festival Musika-Música, con tres jornadas consecutivas actuando bajo la dirección de Andrew Litton.

Para este miércoles en La Coruña se espera una notable entrada, ya que en lugar de los dos conciertos semanales, la cita con Pogorelich será única. Y si algo está garantizado es que no tendrá nada que ver con la de 2008.