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Sumario del caso Erial

Eduardo Zaplana y su familia compraron coches, casas y relojes con los fondos repatriados

La UCO sostiene que el exministro usó empresas pantalla para blanquear comisiones

VALENCIA Actualizado: Guardar
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La pista del dinero blanqueado por el entramado que presuntamente promovió Eduardo Zaplana ha sido una de las partes de la instrucción del conocido como caso Erial que se ha llevado a cabo de manera más minuciosa. La juez Isabel Rodríguez, el fiscal Pablo Ponce y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han realizado durante años un rastreo exhaustivo de las cantidades obtenidas a partir de las supuestas mordidas –cuantificadas en 10,5 millones– mediante la adjudicación de los contratos públicos del Plan Eólico de la Comunidad Valenciana y de las Inspecciones Técnicas de Vehículos (ITV).

La mecánica desvelada apuntaría a que a través de esos contratos se cobrarían comisiones y los fondos se desviarían a sociedades extranjeras. Para pagar estas mordidas, existirían dos operativas: compraventa ficticia de participaciones y facturación a empresas por prestaciones de servicio inexistentes. El dinero se ocultaba en cuentas con la intención de retornarlo a España a través de empresas, lo cual se consiguió con determinadas cantidades.

Aunque en la primera parte del sumario del caso ya se comenzaba a desgranar el complejo entramado societario y el posterior destino del dinero una vez volvía a España, en la segunda toma –cuyo secreto se levanto el pasado martes– existen una serie de conclusiones clave.

Una de las más sustanciales es que Zaplana habría utilizado sociedades instrumentales para engrosar el patrimonio de él mismo y de su familia. Es decir, todos los hechos tendrían el propósito común del lucro económico.

El exministro del PP se situaría en el centro de esta red con multitud de ramificaciones. Para empezar, la UCO lo vincula con los 6,4 millones en comisiones ilícitas expatriados por Sedesa (perteneciente a la familia del exdirector general de la Policía Juan Cotino) a Imison Internacional, una sociedad constituida en Luxemburgo que era gestionada por Beatriz García Paesa, la sobrina del espía Francisco Paesa.

La Guardia Civil considera a Zaplana uno de los beneficiarios de los fondos originarios de Imision; aparente partícipe en la administración a través de terceros de algunas mercantiles intervinientes (Costera del Glorio, Medlevante o Gesdesarrollos); y posible titular real de bienes a nombre de las sociedades participantes. En definitiva, entienden que cuenta con patrimonio oculto fuera del territorio nacional. Para conseguir sus objetivos, los investigadores sostienen que el exministro se habría servido de personas físicas o jurídicas con las que tenía relación.

¿De dónde sale el dinero?

Uno de los ejemplos más relevantes sería la instrumentalización de la mercantil Costera del Glorio, que habría permitido el acercamiento de dinero para él y su familia. En las operativas detectadas existe un traspaso de fondos desde la cuenta corriente de la mercantil a una cuenta personal de Joaquín Barceló –considerado uno de los testaferros–y, de ésta, o bien a una cuenta de Zaplana o bien a una tercera de la que él se estaría beneficiando.

Estos movimientos, según el rastreo de la Guardia Civil, fueron destinados a la adquisición de coches o de relojes, la compraventa de viviendas o el pago de adeudos.

El origen de los fondos con los que Costera del Glorio podía realizar ese tipo de inversiones también resulta sustancial para la UCO. La mercantil recibió un ingreso de 4,31 millones por parte de la sociedad Urbanizadora Somosaguas, perteneciente al promotor Luis García Cereceda, uno de los impulsores de la exclusiva urbanización madrileña La Finca.

La relación contractual entre ambas viene dada por la compraventa de una parcela en esta ubicación. Costera del Glorio adquirió el inmueble de Urbanizadora Somosaguas por 2,1 millones que abonó mediante tres pagos entre 2005 y 2007. En este último año, sin embargo, la primera cede los derechos a la segunda, de modo que Urbanizadora Somosaguas vuelve a tener la propiedad vendida a Costera del Glorio pero por un importe notablemente superior: los 4,31 millones, lo que supone una plusvalía superior a tres millones.

Esta cantidad pudo tener varios destinos. Uno de los que cita la Guardia Civil es la compra de un Audi-A8 en 2007, cuyo pago no lo habría efectuado Zaplana sino otra persona.

Otro ejemplo es el relativo a una importante operación de venta en marzo de 2018 de un inmueble situado en la calle Núñez de Balboa, en el centro de Madrid, adquirido en 2010 por 1,5 millones de euros por parte de Costera del Glorio. El 1 de marzo de 2018 se efectúa la operación. La escritura de la venta del inmueble se formaliza ante notario por 1,23 millones de euros.

La UCO cita, igualmente, reformas y compra de televisores para este piso de Madrid; numerosos adeudos y transferencias destinadas a los supuestos testaferros del exministro –Joaquín Barceló y Francisco Grau– o a su secretaria –Mitsouko Henríquez; adquisición de relojes de lujo o un yate.

Pero no sólo incluye las operaciones de Zaplana, sino las de su familia. En el caso de su mujer, Rosa Barceló, se refieren a pagos a la Real Fábrica de Tapices, a un concesionario o a una asesoría. En el de su hija María, a la venta de un piso en Valencia o a la compra de un coche Range Rover. Y en el de su otra hija Rosa, a la compra de una vivienda en Madrid y de un Porsche Cayenne.