La familia de Teo Rodríguez, desolada frente a camión que le trasladó a su domicilio el martes
La familia de Teo Rodríguez, desolada frente a camión que le trasladó a su domicilio el martes - ROBER SOLSONA
Sociedad

El hospital de Manises asume el cuidado del varón de 385 kilos que no quería tratar

Teófilo regresa al centro horas después de ser dado de alta y trasladarlo a casa en un camión de mudanzas. La familia ha denunciado a la Generalitat

Actualizado:

Teófilo Rodríguez, el joven de 34 años que pesa 385 kilos -según los últimos datos de la báscula de su cama- permanecerá en Observación en el Hospital de Manises (Valencia) pese a que fue dado de alta el pasado martes después de estar ingresado una semana por una insuficiencia respiratoria. El centro recomendaba que estuviera en casa puesto que no existe una razón objetiva para que siga allí, por lo que se coordinó la vuelta a su domicilio pasado el mediodía.

Fuentes de Sanidad informaron de que el hospital -de titularidad pública pero de gestión privada- gestionó el desplazamiento con personal del centro y los bomberos. Dado que las ambulancias bariátricas únicamente admiten ese máximo de 318 kilos -un problema existente en toda España-, se descartó esta posibilidad.

La escena al llegar al municipio valenciano de Turís, en el que reside, despertó la indignación de su familia, que además se oponía a que regresara a casa porque aseguran que no son capaces de atenderle. Teo fue transportado en un camión de mercancías, lo que conllevó protestas en la calle de familiares y vecinos. «Lo han tratado como un animal, en un camión sin ventilación pese a los problemas respiratorios», se quejó su hermana.

Tras cinco horas de espera, intentaron descargarlo en el polideportivo, pero finalmente lo llevaron a la sala de espera de Pediatría del centro de salud. Por la noche comenzó a sentirse mal, le bajó la saturación de oxígeno y volvió a sufrir una insuficiencia respiratoria, por lo que tuvo que ser nuevamente trasladado al hospital.

Allí permanecerá hasta que se encuentre una solución en la que «ya se está trabajando», según informó ayer la Conselleria de Sanidad. El departamento destaca las «circunstancias excepcionales» del paciente y «la falta de alternativa habitacional adecuada donde pueda recibir los cuidados necesarios con condiciones de confort e intimidad necesarias», por lo que se ha decidido mantenerlo en este lugar.

Razones médicas

El hospital, por su parte, señaló en un comunicado que se están poniendo «todos los medios» para «garantizar la mejor atención sanitaria» al joven. «Se le dio el alta cuando razones estrictamente médicas así lo aconsejaban. Desde el inicio de su tratamiento está siendo atendido por un equipo multidisciplinar practicándole todas las pruebas pertinentes, tanto en su domicilio como en Atención Primaria y en el propio Hospital», explicó el centro.

Para ello, concretan que están «contando con la colaboración de todas las entidades sanitarias autonómicas y nacionales. La situación del paciente, afirman, es «estable», aunque no pueden ofrecer más detalles sobre su situación médica por razones de «confidencialidad».

La familia, por contra, critica la gestión de este caso. Su descontento ha ido más allá de las manifestaciones públicas y ha presentado en el juzgado de guardia una denuncia contra el Hospital y la Conselleria de Sanidad por el «riesgo» que supuso para el joven recibir el alta sin estar en condiciones y por «la falta de seguridad» durante el traslado, «solo sujetado con los frenos de la camilla». «Es indignante el trato que ha recibido», señalaron, a la vez que mostraron a ABC su incertidumbre: «No nos han dicho qué van a hacer con mi hermano».

También se pronunció al respecto la presidenta de la asociación El Defensor del Paciente, Carmen Flores, la cual censuró la «desvergüenza política» y la «falta de respeto de humanidad» demostrada por las autoridades sanitarias por el traslado en «un camión y sin el consentimiento» de su familia de Teo. En un escrito remitido al presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, a la ministra de Sanidad, Carmen Montón, y a la consellera del ramo, Ana Barceló, lamentó las condiciones del traslado de un paciente con obesidad mórbida «como si se tratara de un fardo, a una casa sin medios médicos ni técnicos». Por ello, pidió «más humanidad» y «respeto de los derechos» y recordó que los políticos tienen «la responsabilidad de cuidar a los que necesitan ayuda, que es para lo que están en su puesto».

Desatención

Teo ingresaba la pasada semana por tercera vez en un mes desde que dejó de poder andar debido a la obesidad mórbida. Su traslado, en la última ocasión, se realizó en una camilla que, según denunció su familia, sólo soportaba 318 kilos, con lo que se rompió. En su primer ingreso durante este período, los bomberos tuvieron que tirar la pared de su casa para poder sacarlo de urgencia. Acudieron tres camiones y dos patrullas de Policía Local para moverlo. En la segunda ocasión, lo mandaron a casa con oxígeno. «Nos dijeron que nos hiciéramos a la idea de que se iba a morir», relató su hermana a este periódico. Débora protestaba también por lo que considera pocos cuidados, al igual que lo hizo ayer su novia. Teo no tiene a veces control sobre sus esfínteres, y ambas se quejan de que tardaran dos horas en cambiarle. Ello se suma al hecho de que el cuerpo del joven está lleno de úlceras que requieren curación. «Al final le pusieron un colchón especial para las llagas, pero durante varios días no las limpiaron ni le cambiaron pese a que la cama estaba mojada porque pierde orina», explicaba su hermana a ABC el viernes.

«Él quiere quitarse la vida»

La situación en casa resulta complicada, según exponen. «Somos tres mujeres y no podemos moverlo. Él quiere quitarse la vida porque dice que es una carga. Andaba solo, se movía y se valía por sí mismo, pero de repente el cuerpo se le hinchó de líquido y ya no podía caminar», narra.

Teo tiene obesidad desde los nueve años por un problema de tiroides, afirma su hermana, y no le sirvieron las dietas ni un balón gástrico, que le «reventó». Para atenderlo solo están su madre, su cuñada, su prima y ella.