Sustancias intervenidas en los registros policiales en el club privado de fumadores de cannabis - ABC
Benidorm

Droga ilegal en un club de cannabis: la escondían en la bombona de butano y salía de una trampilla del suelo

La Policía Nacional clausura un establecimiento tapadera con sofisticados sistemas para ocultar los estupefacientes

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La Policía Nacional ha clausurado en Benidorm un club privado de fumadores de cannabis que servía de tapadera para traficar con drogas que vendían desde la barra subiéndola por una trampilla oculta en el suelo después de esconderla en una bombona de butano manipulada.

En la operación han sido detenidos el presidente, el secretario y otros dos responsables del local. Las sustancias estupefacientes que se vendían de manera ilegal en ese establecimiento eran transportadas previamente en un vehículo, oculta en la bombona.

Los agentes han intervenido casi dos kilos de marihuana de más de veinte variedades distintas, 450 gramos de hachís y once gramos de aceite y resina de esta última sustancia.

La droga aprehendida podría haber alcanzado un valor de 12.000 euros en el mercado ilícito.

Más artimañas

En los registros, los agentes descubrieron dos trampillas camufladas en el suelo del local que comunicaban con un garaje situado debajo del mismo, donde supuestamente se escondían las sustancias estupefacientes, que habían sido transportadas hasta allí en un vehículo, dentro de una bombona de butano manipulada.

Una vez estacionado el vehículo en el garaje, se abría la bombona y se extraía la droga, que era elevada por una de las trampillas hasta la barra donde los sospechosos atendían a los clientes y supuestamente se la vendían.

La segunda trampilla, todavía en proceso de construcción, tenía como destino facilitar el paso de los empleados a través de una futura escalinata del local al garaje, sin necesidad de salir para ello a la vía pública.

Durante la investigación, los agentes verificaron que al club no solo acudían socios, sino también turistas británicos a los que se les proporcionaba un carné de un día de validez para "enmascarar la venta de las sustancias estupefacientes", según la Policía Nacional.

Los policías interceptaron múltiples transacciones en las que terceras personas, muchas de ellas ajenas a la asociación, adquirieron cantidades de cannabis muy por encima del límite diario estipulado por las actas de constitución, no realizaban consumo alguno en el local y entraban en él únicamente para comprar.