Hospital Comarcal de Vinaroz, donde sucedieron los hechos
Hospital Comarcal de Vinaroz, donde sucedieron los hechos - ABC
Castellón

La bebé muerta en un hospital de Vinaroz recibió 100 gramos de glucosa en vena: «Una auténtica salvajada»

El abogado de la familia indica que esperan a que el juez declare finalizada la instrucción para saber a quién de las dos enfermeras y cuatro médicos investigados se acusa

CastellónActualizado:

Los abogados y la familia de Ariadna Cano, la niña de 20 meses que murió en el hospital de Vinaroz (Castellón) en noviembre de 2018 tras ingresar por una gastroenteritis, espera a que el juez declare finalizada la instrucción de la causa que investiga a dos enfermeras y cuatro médicos por «homicidio por imprudencia profesional grave» y decida a quién acusa. Así lo indica a este diario el abogado Rubén Darío, quien advierte de que la familia se encuentra «mucho peor» ahora, meses después de la trágica muerte de la menor.

El abogado señala que las dos enfermeras que administraron la dosis de glucosa a Ariadna no interpretaron correctamente la prescripción médica y le administraron «dos viales» de 50 gramos de glucosa directamente en vena. «Una auténtica salvajada», matiza, «una dosis letal» que jamás se prescribe a ninguna persona humana. Así, en la autopsia consta que la menor murió a causa de un edema cerebral severo como consecuencia de una hiperglucemia severa.

Darío relata que la menor fue atendida desde el primer momento por un médico de urgencia, «no la atendió ningún pediatra hasta que comenzaron las convulsiones». Además, añade que esa noche tienen «constatado» que «no había pacientes en urgencia» y, en todo caso, la negligencia se dio en la interpretación de las anotaciones por parte de las enfermeras, por lo que la carga de trabajo o una «ratio inadecuada de personal/paciente» (tal como señala el informe de la comisión de investigación del hospital) no tiene «ninguna relación» en este caso.

Por su parte, la Conselleria de Sanidad ha declinado comentar el contenido del informe porque, según han manifestado a EFE fuentes de este departamento, se encuentra bajo investigación judicial.

Por ahora, tanto la familia como el abogado esperan que se resuelva «en breve» la instrucción del caso, en el que falta la práctica de una prueba propuesta por la defensa y de una declaración. Tras ello, el juez fijará la celebración del juicio oral.