Vídeo: Roger Torrent en el parlamento de Cataluña - ABC

Torrent propone a Puigdemont como candidato para presidir la Generalitat y pide reunirse con Rajoy

El presidente del Parlament inicia el trámite de la investidura del expresidente autonómico fugado de la Justicia

Torrent comunica su intención de encontrarse con Puigdemont en Bélgica y con Junqueras en Estremera

El presidente parlamentario advierte a Puigdemont de que no permitirá «injerencias y escenarios de paralización» en el Parlament

BARCELONAActualizado:

Carles Puigdemont. Sin sorpresas. El presidente del Parlamento de Cataluña, Roger Torrent, ha propuesto formalmente, hoy, a Carles Puigdemont como candidato a la presidencia de la Generalitat. Así lo ha anunciado el propio Torrrent ante los medios en una comparecencia desde su despacho del Parlament: «Certifico que el único candidato propuesto es Carles Puigdemont i Casamajó. Así, debido a que he podido constantar que es quien puede conseguir más apoyos, propondré a la Cámara al diputado señor Carles Puigdemont como candidato a la presidencia de la Generalitat».

Puigdemont cuenta con los votos de Junts per Catalunya (34) y ERC (32), y con casi toda seguridad con los de la CUP (cuatro más, que decidirán su voto el próximo 27 de enero), es decir, 70 votos en total. Sin embargo, de los ocho diputados que no han asistido, aún, al Parlament, cinco están en Bélgica (los otros tres están en prisión provisional y tienen derecho a delegar el voto), por lo que, si finalmente aquellos no pueden delegar el voto, Puigdemont se quedaría solo con 65 apoyos. Los mismos que suma la oposición, entre constitucionalistas (Cs, el PSC y el PP) y comunes.

A falta de que la Mesa fije el día y la hora de la investidura, los partidos trabajan con la fecha del próximo lunes, 29 de enero, límite para la formalización de los grupos parlamentarios. De todas maneras, el plazo para la sesión de investidura finaliza el 31 de enero. En caso de que este día Puigdemont no obtuviera 68 votos o más, se celebraría una segunda votación 48 horas después, en la que le serviría la mayoría simple.

A partir de hoy, está por ver la fórmula escogida por Torrent para intentar la investidura de Puigdemont, teniendo en cuenta que los letrados de la Cámara legislativa catalana y el Gobierno (además de los grupos de la oposición) han advertido de que Puigdemont no puede ser investido si no está presente, físicamente, en el hemiciclo.

Reuniones con Rajoy, Puigdemont y Junqueras

Torrent también ha comunicado que ha pedido por carta reunirse con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para tratar con este la situación, que desde su punto de vista es «anómala», que «vive el Parlament». «Creo, honestamente, que en estos momentos nos pertoca explorar todas las vías posibles», ha detallado, tras pedirle a Rajoy «diálogo». Hasta el momento no se ha recibido en Moncloa ninguna carta del Parlament de Cataluña.

Y de la misma manera, ha confirmado que se verá con Puigdemont, aunque no ha concretado día y sitio. Torrent ha señalado que es «consciente de la situación personal y judicial» del candidato, y de la «advertencia que pesa sobre él», pero también de su «legitimidad» para ser presidente autonómico.

El presidente de la Cámara catalana ha confirmado, igualmente, su voluntad de reunirse con el exvicepresidente de la Generalitat y líder de su partido, Oriol Junqueras, en prisión preventiva en Madrid, así como con los otros dos diputados en prisión, Joaquim Forn y Jordi Sànchez, ambos de Junts per Catalunya.

«Hablaré con todo el mundo y protegeré los derechos de los 135 diputados», ha añadido Torrent, que ha informado de que además de verse con Puigdemont y Junqueras y los diputados en prisión preventiva, se verá con los otros cuatro diputados fugados de la Justicia que residen en Bélgica: Toni Comín, Clara Ponsatí, Meritxell Serret y Lluís Puig.

Finalmente, el presidente del Parlament sí ha advertido a Junts per Catalunya, sin citarlos, que su «deber» es defender «los derechos de participaciópn política» de los miembros de la Cámara autonómica, para no limitar «su soberanía»; pero que él tiene como «obligación» también defender a la institución de «injerencias y escenarios de paralización».