Algunos de estos activistas supremacistas - ABC

Así es la extrema derecha independentista que emerge en Cataluña

El Movimiento Identitario Catalán se jacta de tener «casi acabada» una lista de Mossos de Esquadra «traidores» a la república catalana

Abogan por hacer desaparecer la «garrapata asquerosa» del «espíritu castellano» en el Principado

BarcelonaActualizado:

Camisas pardas, esteladas y banderas con águilas. El independentismo catalán, que tan a menudo se vanagloria de tener unas firmes convicciones «antifascistas», también tiene una facción ultra. Con el nombre de «Movimiento Identitario Catalán» los secesionistas más reaccionarios ganan poco a poco presencia en las redes y las calles. Sus tesis no distan mucho de las que expresan los grupos supremacistas de cualquier otro lugar del mundo, basadas en un nacionalismo excluyente que tiene por enemigo a todo aquel que no hable y se comporte como un catalán «ejemplar».

Según se puede leer en la web de esta agrupación -que la pasada semana se manifestó por la localidad leridana de Torregrossa exhibiendo una inquietante estética y parafernalia paramilitar- su máximo objetivo es alcanzar la independencia de Cataluña y garantizar su pureza nacional. Asimismo, dicen «luchar» por una «Cataluña catalana» en la que las ayudas sociales «sean para los catalanes». Por otra parte, abogan por hacer «desaparecer» la «garrapata asquerosa» del «espíritu castellano» en el Principado.

Los partidarios de esta tendencia independentista tienen entre sus referentes a dos nombres, dos supuestos «mártires» del nacionalismo catalán más infausto: los hermanos Badía. Miquel y Josep Badía son dos referentes también para el presidente de la Generalitat, Quim Torra, en lo que a patriotismo se refiere. Así lo aseguró el jefe del ejecutivo catalán en varios artículos de prensa que escribió antes de dar el salto a la primera línea política. Estos hermanos se hicieron famosos por crear los «escamots» del partido nacionalista «Estat Català» que se encargaron de reprimir brutalmente a los sindicalistas y huelguistas detenidos en Cataluña en los años 20 y 30.

Imagen de la «recreación histórica» de los escamotes nacionalistas el pasado mes de abril
Imagen de la «recreación histórica» de los escamotes nacionalistas el pasado mes de abril - TWITTER

Miquel, apodado por su barbarie como «Capità Collons» (Capitán Cojones), dejó una triste estela de muerte y represión en nombre del independentismo más extremista. Así lo afirma el historiador Agustín Guillamón en «Justo Bueno (1907-1944)», un dossier en el que desvela que el pequeño de los Badía había destacado por usar habitualmente la fuerza pública contra los huelguistas y por torturar «sistemáticamente» a los sindicalistas detenidos, incluso con «simulacros de fusilamiento».

Esta estética militarista que implantaron los Badía está emergiendo poco a poco de nuevo en Cataluña. Así, los identitarios catalanes, que también se expresan bajo la marca de «Frente Nacional», han recuperado la simbología decimonónica de los escamotes de «Estat Català» para propulsar la facción más cochambrosa de la amalgama política del nacionalismo catalán. ¿Sus enemigos? Inmigrantes, anarquistas -a los que llaman «murcianos»- y «tabernícolas».