La expresidenta de la ANC Carme Forcadell con el expresidente Artur Mas
La expresidenta de la ANC Carme Forcadell con el expresidente Artur Mas - EFE
ANC ANIVERSARIO

La ANC cumple seis años sin independencia pero totalmente integrada en el «establishment» catalán

La Assemblea Nacional Catalana nació en 2012 como una organización civil y transversal que pretendía alcanzar la independencia de forma rápida e indolora

Hoy la entidad forman parte del sistema de partidos catalán y sus mandos ocupan lugares destacados en las listas de partidos como ERC o Junts per Catalunya

BARCELONAActualizado:

El sábado 10 de marzo de 2012 nació la Assemblea Nacional Catalana (ANC), una entidad con vocación «civil» que pretendía que Cataluña alcanzara la independencia en un plazo de 24 meses. Seis años más tarde, esta organización ha crecido hasta asentarse como un auténtico «lobby» de la política catalana, de la que ya forma parte inseparable, sin embargo, el objetivo de la independencia sigue lejano y las luchas internas por el control de la organización amenazan su buena prensa dentro del movimiento independentista.

Unas 5.000 personas presenciaron el nacimiento de la ANC en el Palau Sant Jordi de Barcelona, hoy, la entidad cuenta con decenas de miles de miembros y tiene en su haber la organización de manifestaciones masivas en favor de la independencia. Sin embargo, el día a día de la organización y la presión judicial al procés ha desgastado la otrora todopoderosa entidad independentista, que en su manifestación por la «Diada» de 2014 se atrevió a ordenar a la Generalitat que convocara un referéndum con el célebre «President, posi les urnes» de Carme Forcadell, entonces líder de la entidad y ahora diputada de ERC.

«El caso de Forcadell encarna a la perfección la evolución que ha vivido la ANC en los últimos años»

El caso de Forcadell encarna a la perfección la evolución que ha vivido la ANC en los últimos años. Esta profesora de catalán con estudios en Comunicación trabajó durante lustros para el gobierno autonómico en la planificación de las políticas lingüísticas, sin embargo, su activismo en favor de la lengua catalana fue mutando y ampliando sus horizontes, hasta participar en la fundación de la ANC.

Forcadell presidió la entidad y, de la mano de la desaparecida Muriel Casals -presidenta de la otra gran organización independentista, Òmnium Cultural-, organizó las grandes manifestaciones que colapsaban Barcelona cada 11 de septiembre. La ANC y su presidenta intentaban mantener distancias con los partidos políticos, pero utilizaban su gran capacidad de movilización en las calles para marcar sus hojas de ruta.

Una manifestación organizada por la ANC
Una manifestación organizada por la ANC - EFE

En los años sucesivos, la Assemblea logró que la Generalitat organizara la «consulta» independentista, pero no vinculante, del 9N, también que se convocaran las elecciones «plebiscitarias» del 27-S. En esos comicios, Convergencia y ERC se presentaron juntas a las elecciones e integraron a Forcadell y a un gran número de cargos de la ANC en sus listas y equipos de campaña. Finalmente, esta profesora de Sabadell acabó de presidenta del Parlament y los tentáculos de la Assemblea impulsaron la organización del referéndum ilegal del 1-O desde dentro de la propia Generalitat.

En 2018, la ANC vive un proceso de renovación interna. Tiene a su expresidente Jordi Sànchez en prisión y a la espera de saber si podrá participar en el pleno de investidura del próximo lunes, del que es candidato por Junts per Catalunya (JpC). Paralelamente, la entidad trabaja por reinventarse a sí misma, consciente de que la independencia es un objetivo lejano, si no inaccesible.