Despliegue de la Guardia Civil y la Policía Nacional para impedir el referéndum
Despliegue de la Guardia Civil y la Policía Nacional para impedir el referéndum - EFE

Los Mossos tenían «un plan organizado» para facilitar el referéndum

Un juez de Lleida concluye que la cúpula del cuerpo «ordenó y planificó» la desobediencia

BARCELONAActualizado:

La pasividad de la policía catalana aquel 1 de octubre no fue espontánea. Los Mossos d'Esquadra tenían «un plan organizado encaminado a favorecer» el referéndum independentista y «dificultar» el trabajo de la Guardia Civil y la Policía Nacional contra la consulta ilegal. Lo recoge en un auto un juez de Lleida que en los últimos meses ha investigado el papel de los mandos policiales.

Los Mossos d'Esquadra tenían la orden de cerrar y precintar los colegios electorales la noche anterior al referéndum para impedir el referéndum. No lo hicieron y los locales abrieron sus puertas por la mañana.

La policía catalana también tendría que haber intervenido esa mañana en los colegios para evitar las votaciones, decomisar el material relacionado con el referéndum y levantar las actas correspondientes. Pero la realidad «fue muy distinta», según el Juzgado de Instrucción número 4 de Lleida.

«Se pretendió simular» que cumplían la orden del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) de impedir el referéndum cuando «lo que se pretendía hacer y se hizo fue lo contrario».

El juez concluye que este comportamiento de los Mossos «no fue una actuación espontánea ni aislada» de la región policial de Lleida ni tampoco protagonizada por algunos agentes por propia iniciativa. Todo lo contrario: «Sigue un patrón común con el resto de las regiones, tratándose de una actuación generalizada en toda Cataluña, organizada y presuntamente ordenada o planificada desde la Prefectura del Cuerpo».

Al tratarse de un «plan de actuación general diseñado desde la cúpula» de los Mossos para evitar las actuaciones en contra del referéndum, y dado que la magistrada de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ya tiene una causa abierta sobre el referéndum, en la que ha llegado a parecidas conclusiones, el juez de Lleida ha decidirse inhibirse para que sea este alto tribunal el que se encargue de la investigación. Considera que es imprescindible hacerlo así para facilitar la instrucción, tener una visión global de los hechos y evitar pronunciamientos contradictorios.