Estudiantes de Banjul, Gambia, en junio de 2018 por el Día Internacional del Yoga
Estudiantes de Banjul, Gambia, en junio de 2018 por el Día Internacional del Yoga - ABC

La mayor parte de inmigrantes que llegan a Canarias en cayucos no son de dictaduras

Optan por venir a la OCDE los que ya han alcanzado un cierto nivel de desarrollo económico, es decir, de Senegal, Costa de Marfil, Nigeria, Ghana. El geógrafo Michel Foucher afirma que «la movilidad es irreprimible y aumentará con el nivel de educación e información sobre situaciones comparativas entre África y Europa»

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El geógrafo, diplomático y ensayista Michel Foucher, que ocupa la cátedra de Geopolítica Aplicada en el Colegio de Estudios Globales (FMSH) de Francia desde 2013, apunta en un estudio publicado este mes de junio que la imigración ilegal o irregular que viene a territorios como el de las islas Canarias en cayucos, que este verano ha llegado dos unidades, procedens de mercados que no están regidos por dictaduras sino por economías estables.

Foucher recuerda un dato: Hay 1.000 millones de africanos de los que 200 millones de habitantes tienen entre 15 y 24 años de edad. En 2045 esa cifra será de 400 millones. Y apunta: a Europa tiene interés en venir un 20% de la población africana actual.

El que fuese director del Centro de Análisis y Predicción del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia entre 1999 y 2002 señala que el problema de la UE es que no ha organizado hasta ahora «la movilidad» y sí la inmigración. A su juicio, hay que cambiar de conceptos para gestionar mejor los flujos y la combatir explotación ilegal de movimientos migratorios.

Michel Foucher destaca que hay ejemplos como el español que desalientan a los jóvenes a abandonar el país fomentando el aprendizaje y la creación de empleo. Esta es la política de España con asociaciones en Senegal

El experto francés aboga por «identificar lo que funciona y promover la generalización de las experiencias locales, a través de la contribución financiera de la UE» y ejecutar una estrategia donde se pueda «garantizar el mantenimiento de las políticas públicas en áreas donde los ingresos (salariales) del libre mercado son débiles».

En los países con mayores ingresos (Senegal, Costa de Marfil, Ghana y Mauritania), el porcentaje de residentes en el exterior es mayor

Foucher admite que la política de la UE sobre los estados africanos, basada en una mayor asistencia para el desarrollo en los países emisores, sería un factor lógico para limitar la migración. Esta estrategia que ha ejecutado España y de la que se benefician, en primera instancia, los canarios.

Sin embargo, Foucher agrega que la ayuda de la UE tendría lógica en Somalia, Eritrea Sudán del Sur. Sin embargo, un análisis de los países de origen de inmigrantes no respaldan este razonamiento».

Expone que en África se paga 2.500 euros para llegar a la OCDE y que, al contrario que en otros periodos, se ha pasado «de decisiones colectivas y familiares a elecciones más individuales». «Esto explica por qué en el caso de África occidental no son los estados más pobres del Sahel los principales puntos de partida (Burkina, Níger, Chad) hacia Europa».

Los migrantes sahelianos primero se mudan a otros estados de África occidental (primero en Nigeria y Costa de Marfil y Sudáfrica). Una vez establecidos en esos escenarios, optarían por mudarse a la UE; pero con cierta estabililidad económica. Mali, apunta el diplomático francés, «es una excepción debido a la gran antigüedad de los flujos desde el oeste del país (región de Kayes, más cerca de Senegal) a Francia».