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Sede del Gobierno de Aragón - Fabián Simón
Gasto público

La deuda autonómica le ha costado a Aragón más de 540 millones de euros en solo seis meses

El Gobierno regional ya se gasta en amortizaciones e intereses cuatro veces más que en 2010

R. Pérez
ZaragozaActualizado:

La deuda del Gobierno aragonés le ha costado a la Comunidad autónoma más de 540 millones de euros en solo seis meses, de enero a junio, según los últimos datos de contabilidad regional supervisados por el Ministerio de Hacienda. La factura de la deuda pública se ha disparado en Aragón casi un 300% desde 2010. Y eso pese a los privilegiados préstamos que el Estado inyecta en las autonomías y que les evita tener que acudir a los mercados financieros.

Los abultados números rojos que ha ido encadenando la Administración autonómica desde hace año ha provocado una escalada de la deuda que está pasando factura y que cada vez se traga más parte del presupuesto de la Comunidad. Como no hay dinero suficiente para hacer frente al recibo de la deuda, se tiene que pedir prestado más dinero y eso hace, a su vez, que el endeudamiento sea cada vez mayor.

La situación se repite año tras año, sin freno. Por ejemplo, en el primer semestre de este 2019, el Gobierno de Aragón pidió prestados 1.080 millones de euros para cuadrar sus cuentas del año. A la par, en esos seis meses, tuvo que pagar 542 millones de euros entre intereses y amortizaciones de préstamos atrasados. Exactamente, tuvo que desembolsar 418 millones en vencimientos y otros 124 millones en intereses. Y ese dinero salió de nuevos préstamos.

Como el volumen de deuda es cada vez mayor, aunque los tipos de interés se han suavizado en los últimos años la factura de esa hipoteca colectiva no ha dejado de crecer. Y lo ha hecho a un ritmo tremendo. En 2018, el Gobierno aragonés tuvo que pagar 1.027 millones de euros entre intereses y amortizaciones, cuatro veces más que en 2010. En solo ocho años, el coste de la deuda autonómica se ha disparado en Aragón un 270%. Y al ritmo que va 2019, este año esa factura también será mayor que la del ejercicio precedente.

El mordisco que propina la deuda en el presupuesto de la región es cada vez mayor. Por ejemplo, el Gobierno aragonés ya dedica más a pagar intereses a sus prestamistas que a invertir en infraestructuras y equipamientos. La inversión directa del Gobierno aragonés en 2018 ascendió a 159 millones de euros, mientras que tuvo que pagar 172 millones en intereses. Durante el primer semestre de este 2019, más de lo mismo: de enero a junio, el Ejecutivo regional pagó 124 millones de euros en intereses, frente a los 45 millones que dedicó a inversiones reales en apartados tales como carreteras, centros educativos o instalaciones sanitarias.