Momento en el que los agentes rodearon el coche y forzaron las puerta para sacar al joven conductor
Momento en el que los agentes rodearon el coche y forzaron las puerta para sacar al joven conductor
Tribunales

El conductor drogado que fue parado a tiros tras saltarse un control en Teruel se libra de la cárcel

Se ha suspendido su ingreso en prisión, pero no podrá conducir durante más de dos años

ZaragozaActualizado:

El joven conductor de 23 años que protagonizó una alocada fuga al volante el pasado domingo, tras saltarse un control de la Guardia Civil en una carretera de Teruel, se ha librado de la cárcel pero no podrá conducir durante más de dos años. Es el resultado del juicio rápido que se ha seguido contra él y que ha dado lugar a una sentencia aceptada de conformidad por el joven, que ha optado por reconocer los hechos que se le han imputado y reconocer su culpabilidad sin objeción alguna.

El acusado conducía drogado, hizo caso omiso a las reiteradas indicaciones de las patrullas de la Guardia Civil que salieron tras él, intentó saltarse otro control desplegado a 30 kilómetros del punto en el que se dio a la fuga, de nuevo ignoró las órdenes, trató de esquivar el cordón policial y acabó frenado a tiros.

La sentencia relata que el joven salió huyendo a gran velocidad, que invadió reiteradamente el carril contrario, que la fuga se prolongó a lo largo de 30 kilómetros y que en su huida llegó a dejar la carretera y circular campo a través para esquivar a las patrullas de la Guardia Civil que le persiguieron.

Su escapada acabó en la A-226, a las afueras de Teruel capital. Allí se apostaron dos patrullas de la Guardia Civil, otras dos de la Policía Nacional y otra de la Policía Local, con el fin de cortarle el paso. En total, diez agentes a cuyas indicaciones tampoco atendió ese conductor. Maniobró bruscamente y a gran velocidad para intentar saltarse ese control, momento en el que varios de los agentes abrieron fuego.

Según consta en la sentencia, un agente de la Policía Nacional disparó dos veces, una bala impactó contra la puerta del copiloto y otra contra la rueda trasera derecha del turismo. Por su parte, un guardia civil realizó dos disparos disuasorios al suelo, mientras que un agente de la Policía Local hizo un disparo al aire.

En ese momento el coche acabó en la cuneta, pero el joven hizo gala de una «persistente y contumaz negativa a salir del vehículo», se atrincheró en su interior e incluso pisó el acelerador «con la clara finalidad de intimidar a los agentes», según indica el juez de Teruel que ha dictado la sentencia.

Los agentes tuvieron que golpear los cristales y forzar las puertas para acceder al interior y sacar al joven, que en el test de drogas que se le practicó allí mismo dio positivo en consumo de cocaína, metanfetaminas, anfetaminas y THC.

Por todos estos hechos, el juez ha condenado al joven a cuatro meses de prisión, 26 meses de retirada de carné de conducir y multa de 960 euros, como autor de dos delitos contra la seguridad vial –uno de conducción temeraria y otro por ir drogado al volante- y otro delito más de desobediencia y resistencia grave a la autoridad. El juez, en la misma sentencia, ha acordado que el joven no ingrese en prisión, que se suspenda el cumplimiento de esos cuatro meses de cárcel con la condición de que no delinca en el plazo de dos años. El juez acepta que no ingrese en prisión teniendo en cuenta que la pena impuesta no supera los dos años de cárcel, que el joven ha delinquido por primera vez y que los hechos por los que ha sido condenado no han dado lugar a indemnización alguna en concepto de responsabilidad civil.