En la imagen, el congresista Díaz-Balart con Quim Torra - Twitter / Vídeo: Varios eurodiputados muestran fotografías de los independentistas presos durante la intervención de Sánchez

Torra responde a Sánchez desde Washington: pide a EE.UU. que intervenga por la «represión» en Cataluña

El presidente catalán se reúne con cinco diputados norteamericanos para pedirles mediación y compara el independentismo con la lucha por los derechos civiles

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El mismo día en que Pedro Sánchez defendió ante el parlamento europeo en Estrasburgo la necesidad de «un diálogo sincero en Cataluña», el presidente autonómico catalán se reunió con cinco diputados norteamericanos en Washington para pedirles que intervengan por la «gravísima» opresión que padecen los catalanes, víctimas, en sus propias palabras, de «represión política». Quim Torra respondió a Sánchez desde Washington, aceptando un diálogo si es «real, creíble y valiente».

Hubo pues acuerdo en que en Cataluña se debe diálogar, mientras a la vez Torra se paseaba sin traba alguna por el Capitolio, presentándose como presidente de una nación subyugada y pidiendo apoyo, complicidad y mediación a diputados muy relevantes, como el veterano demócrata John Lewis, líder de los derechos civiles, o el republicano Mario Díaz-Balart, con gran influencia en el exilio cubano. Torra se reunió también con el republicano John Cook y los demócratas John Garamendi y Brad Schneider.

«Les he pedido su complicidad y apoyo a una mediación internacional por Cataluña», dijo Torra, cuyo sobrino, Ernest Morell, había sido detenido horas antes por haber cortado las vías del AVE en Gerona el 1 de octubre como parte de un CDR.

Torra eligió muy bien con quién se vio en la visita a EE.UU., que comenzó el domingo y acaba este jueves. El lunes dio una conferencia en el instituto Martin Luther King de la universidad californiana de Stanford. Ayer se vio en un restaurante de Washington con el abogado Brett A. Chapman, defensor de los derechos de los nativos americanos y descendiente de Standing Bear, un mítico jefe indio que luchó por la libertad de su pueblo. Después se reunió con, entre otros, el respetado diputado Lewis, que marchó con Luther King en los años 60.

A todos ellos Torra les rogó complicidad, comparando la causa independentista con la lucha por los derechos civiles de las minorías raciales de EE.UU. Según la Agència Catalana de Notícies, medio público catalán que ha acompañado a Torra en su viaje, este dijo a los políticos norteamericanos que el próximo juicio a los acusados de vulnerar la Constitución con un referéndum ilegal es en realidad parte de una campaña de «represión política».

Además de la mencionada agencia, acompañan a Torra los corresponsales en EE.UU. de la televisión y la radio pública catalanas, que tienen un coste anual para el erario público de medio millón de euros. Se añaden estos a los gastos estimados de un millón por año de la recientemente reabierta delegación catalana en Washington, que se ha encargado de la logística de la vista de Torra al Capitolio.

Al presidente catalán le acompaña en el viaje la nueva delegada en EE.UU., Victòria Alsina, y una decena de personas desplazadas desde España entre las que se encuentran su mujer, Carola Miró; la consejera de Empresa y Conocimiento, Ángels Chacón; la directora general de Industria, Matilde Vilarroya; el director general de Relaciones Exteriores, Isidre Sala; el consejero delegado de Acció, Joan Romero, y los asesores del presidente Josep Lluís Alay y Aleix Sarri Camargo.

Según fuentes de la embajada de España en EE.UU., esta sigue de cerca la agenda de Torra, «en su calidad de representante de una Comunidad Autónoma, y prestará especial atención a que dichas actividades se enmarquen en sus competencias constitucional y legalmente establecidas. Esa vigilancia se extenderá a cualquier actividad o declaración cuyo objeto sea poner en duda el carácter democrático de España. En dichos casos, la Embajada responderá en la forma pertinente».