Vídeo: Rajoy ofrece una declaración institucional desde el Salón de Tapices - REUTERS

Rajoy protege a las víctimas tras el fin de ETA: «No hubo ni habrá impunidad»

El presidente del Gobierno subraya en una declaración institucional que los «protagonistas no pueden ser los asesinos, sino las víctimas» y convoca el pacto antiterrorista para valorar el nuevo escenario

MadridActualizado:

En el salón del Consejo de Ministros se ha escuchado esta mañana con «emoción contenida» la declaración institucional del presidente del Gobierno, antes de comparecer ante toda España para subrayar la derrota de ETA y la memoria de las víctimas del terrorismo. Mariano Rajoy quería que en un día histórico como el de hoy, cuando los terroristas han asumido por fin su derrota y rendición, las protagonistas fueran las víctimas, y el mensaje el de la democracia vencedora. El presidente ha subrayado que no habrá impunidad para los terroristas.

[ Lee íntegra la declaración institucional de Rajoy (PDF)]

Tres minutos después de la una de la tarde, Rajoy ha comparecido en el Salón de Tapices del Palacio de La Moncloa, para dar toda la solemnidad posible a su declaración institucional. Sentados ante él, la vicepresidenta del Gobierno y los ministros del Interior, portavoz y Empleo, y varios miembros de su gabinete. En las filas de atrás, los representantes de los medios de comunicación.

«Quiero que mis primeras palabras de esta mañana sean en recuerdo a las 853 personas asesinadas por ETA en 50 años», ha comenzado Rajoy. Las víctimas han centrado su declaración, desde el principio hasta el final. «Me gustaría poder citar y recordar por su nombre, a cada una de ellas, aunque evidentemente no puedo hacerlo en este momento. Sí invito a toda la sociedad española a recordarlas, una a una, en la singularidad irrepetible de sus vidas arrebatas. Es el homenaje que hoy se merecen».

El protagonismo de hoy, ha advertido el presidente, debe ser para esas víctimas: «Hoy, cuando ETA, por fin, ha anunciado su desaparición, es obligado que nuestro primer pensamiento sea para las víctimas. Para todas sin excepción, sin distingos y sin categorías, porque a todas ha igualado en su fanatismo criminal la violencia. No hay lugar para las justificaciones ni para las excusas. Nada hay que justifique tanto dolor ni tanta impiedad. Por eso, hoy los protagonistas no pueden ser los asesinos, sino las víctimas».

El Gobierno de la Nación no permitirá en ningún momento que se imponga el «relato» de los terroristas. Rajoy lo ha expresado con estas palabras: «La historia de ETA no es más que el relato de quienes pretendieron instaurar un régimen de terror porque era la única forma de conseguir unos objetivos políticos que no podían lograr de forma democrática».

Rajoy ha vuelto a asegurar que los terroristas no conseguirán ningún beneficio por su rendición. No lo consiguieron antes, y tampoco lo harán ahora. «Los terroristas no consiguieron ningún rédito por matar, tampoco por dejar de hacerlo hace ya algunos años. Y no van a obtener tampoco nada por anunciar su disolución. Lo dije ayer, y hoy lo repito. Los crímenes de ETA se seguirán investigando; sus delitos se seguirán juzgando y, en su caso, condenando; y las condenas se seguirán cumpliendo. No hubo ni habrá impunidad.Nada les debemos y nada tenemos que agradecerles porque ahora asuman que abandonan definitivamente la violencia».

En este día para la historia de España, Rajoy ha recordado el esfuerzo y el sacrificio de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, también de los jueces y los fiscales. Y no ha olvidado a todos los presidentes del Gobierno, sin excepción. Todos han contribuido a la victoria de la democracia, según ha subrayado después el Ejecutivo. «Todos ellos se desvivieron en la lucha contra el terrorismo. Todos sufrieron la misma indignación y el mismo dolor ante tantos atentados».

Fuentes de La Moncloa se han referido al supuesto acercamiento de presos. Han dejado claro que la política de dispersión, decisiva en la lucha contra ETA, no va a cambiar. En todo caso se seguirá aplicando la ley, la vía Nanclares. Es decir, de forma individualizada, y siempre que haya arrepentimiento, petición de perdón y colaboración con la Justicia, podrán otorgarse beneficios penitenciarios, siempre en casos individuales.